Notable asistencia a la actuación, el jueves
Última actualización 03/04/2006@00:00:00 GMT+1
Debe resultar algo incómodo para un artista que realmente se sube a un escenario a tocar, no sólo a que le oigan, que el sonido de una máquina calentando leche, en la barra de atrás, sea más fuerte que el que despiden las guitarras. O que el público asistente, en elfondo, se dedique a estar de ‘charleta’ más que a escuchar.
El cantante de The Jayhawks, Gary Louris, tocaba el jueves en el Cabaret Café abriendo el ciclo de música americana, organizado por el Patronato de Cultura. Se tomó con humor lo de la leche, paró la actuación, dedicó unos segundos a preguntar al público qué era ese sonido y hasta compuso una ‘oda láctea’ con su compañero Kraig Jarret Johnson.
Con el público, Louris se puso más serio y pidió “respeto” en un castellano ‘americanizado’ ante el caso omiso que prestaba el respetable a su compañero Kraig Jarret , que abrió la actuación. Louris llegó a interrumpir el concierto una vez más por ‘incompatibilidad’ con el técnico de sonido.
Problemas aparte, que dejan claro que el Cabaret Café no es el mejor lugar para este tipo de conciertos –una situación similar ocurrió en la pasada edición del Festival de Teatro Urbano con las sesiones programadas en dicho escenario–, el concierto resultó ser una mezcla de improvisación, de paseos por la distorsión –demasiado alta para los oídos y para el lugar– y de canciones bonitas de pop y rock sureño, con reminiscencias a Neil Young y a Eric Clapton y Georges Harrison en los 70.
Sonaron primicias pero también temas más conocidos –‘Angelyne’ y ‘Tailspin’– o alguno de los temas emblema de su mejor disco ‘Tomorrow the green grass’ como el melancólico ‘Two hearts’’.