Los embalses de la cabecera del Tajo, Entrepeñas y Buendía, almacenan esta semana un total de 265 hectómetros cúbicos, y sólo restan 40 hectómetros cúbicos para llegar al límite trasvasable.
Última actualización 04/08/2006@00:00:00 GMT+1
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| Desde que se aprobara el límite trasvasable, en 2001, está sería la primera vez que la cabecera del Tajo llega al tope del volumen no trasvasable, aunque en 1995 estuvo incluso más bajo. (Foto: NANDO RUIZ) |
El Ministerio de Medio Ambiente asegura que la existencia de lodos acumulados en el fondo de los embalses de Entrepeñas y Buendía no es relevante y no afecta al volumen del agua disponible dentro de la reserva legal.
240 hectómetros cúbicos. Ese es el volumen mínimo de reserva de agua embalsada en Entrepeñas y Buendía, por debajo de la cual no es posible trasvasar, según quedó fijado en el Plan Hidrológico Nacional, aprobado en 2001, que se mantiene en vigor salvo en lo que respecta al trasvase del Ebro. En quince días, la cabecera del Tajo alcanzará lo que en su día definió José Bono como “la línea roja de los pantanos” y no se podrá trasvasar, aunque el Levante, donde beben dos millones de personas ahora que está repleto de turistas, tenga sed.
Ahora los embalse de cabecera sólo tienen 265 hectómetros cúbicos de agua, que es el 10,7% de su capacidad y en la última semana, han perdido 12 hectómetros cúbicos, porque todavía, y hasta el próximo lunes, el grifo está abierto, para derivar el último trasvase aprobado, de 33 hm3, del que aún quedan seis hectómetros cúbicos por detraer.
Y lo peor no es como salvar este verano, en el que aún a malas se podrá beber en el Levante, aunque sea tirando de acuíferos,según apuntan los responsables de Medio Ambiente, s sino como enlazar el inicio del año hidrológico, en septiembre, si acumulamos, como parece, un tercer año de sequía.
“Sólo barro”
El alcalde de Sacedón,Juan José Alcalá, estajante. En la cabecera del Tajo “no queda agua, sólo barro”, por lo que, a su juicio, “es falso” que queden 265 hectómetros cúbicos embalsados y asegura que .“Si se realizara en la actualidad una nueva batimetría, como he pedido, se demostraría que la capacidad de los dos embalses no es de 2.474 hectómetros, sino entre un 15 y un 20 por ciento menor, por lo que ya habríamos superado los límites máximos de agua trasvasada marcada por la ley”, asegura este alcalde , para quien “de ninguna manera” se puede hablar de un trasvase nuevo “cuando ni siquiera está garantizado que vaya a llover este otoño”.
“Cuando en junio se aprobó el último trasvase de 33 hectómetros ya dije que era una barbaridad', explicó el edil, quien recordó que Sacedón está “a 20 metros del agua y nos tenemos que abastecer ya con cisternas”. Y como Sacedón hay otros seis pueblos que ya han tenido que hacer uso de las cubas de agua para beber.
Cómo mide el Ministerio
Desde el Ministerio de Medio Ambiente, sin embargo, se ven las cosas menos embarradas. Aseguran los técnicos de este organismo, en nota de prensa, que los embalses de Entrepeñas y Buendía no es relevante y no afecta al volumen del agua disponible dentro de la reserva legal mínima de 240 hectómetros cúbicos fijada por las normas vigentes.
Además, dicen los dos embalses se encuentran en un buen estado ecológico. "La buena calidad de las aguas confirma la mínima cuantía de lodos acumulado en ellos, como ya se confirmó con ocasión del vaciado casi total de los dos embalses en la sequía de 1993 y 1995", según informó el Ministerio de Medio Ambiente en nota de prensa.
Dicen que las dos cuencas aportantes de agua en los dos embalses, Tajo y Guadiela, se caracterizan por su relevante cubierta forestal, que impide la erosión e las cabeceras montañosas. De esta forma, en el perímetro de los embalses de Entrepeñas y Buendía se mantiene una importante zona boscosa, por lo que hay muy pocos sedimentos en el fondo de estos embalses. Igualmente, en los desembalses practicados periódicamente por los desagües de fondo, no se han apreciado aterramientos significativos.
Para ellos, la determinación de las reservas consiste en una medición sencilla, fácil de realizar y comprobar. “Esta medición se practica doblemente, con escalas independientes y los datos son transmitidos vía satélite a la oficina central del Sistema Automático de Información Hidrológica del Tajo”, apuntan.