Última actualización 11/03/2011@15:05:28 GMT+1
Ha sido ésta una semana propia de campaña electoral en la que los políticos han desplegado una intensa actividad en Guadalajara. Nos han visitado Rajoy y Cospedal, el martes 8 con ocasión del Día de la Mujer, y Barreda dos días seguidos, el miércoles para visitar el Instituto de Enfermedades Neurológicas, en el que el Gobierno regional ha invertido 20 millones de euros, y el jueves para presentar un libro que ha escrito –“Paisaje y paisanaje”–que le ha inspirado sus muchas visitas a Guadalajara.
Cinco mil quinientos kilómetros a la semana es la media que hace el presidente, según comentaba en la presentación. Me supongo que muchos de ustedes, como nosotros, habrán sentido la tentación de hacer cuentas. Unas cuentas que dan casi trescientos mil kilómetros al año y más de un millón cien mil en todo el mandato. Considerando que la vuelta al mundo son 40.007 kms. –según Google, la fuente que todo lo sabe– José María Barreda habría podido dar mas de siete vueltas seguidas al planeta en cualquiera de estos cuatro años y casi treinta en sus últimos cuatro de presidente. ¡Vamos que, con sólo eso, casi tendría bien ganado una buena parte de su sueldo!
El caso es que a comienzos de semana el diario “ABC” daba a conocer una encuesta según la cual, si las elecciones autonómicas se llevaran a cabo en este momento, el PP se haría con la mayoría absoluta, con el 45,6 por ciento de los votos, mientras que el PSOE se quedaría en el 44,8. Y la provincia clave sería Guadalajara, en la que del 4-4 se pasaría al 5-3. Será por eso por lo que unos y otros han recalado aquí esta semana. Unos para afianzar el resultado y aumentar si se puede las diferencias y otros para recortar la que no es una gran distancia y, en su opinión, ni mucho menos insalvable, ni definitiva. El caso es que si en precampaña andan así, metidos en campaña se instalan en Guadalajara.
Convencidos andan unos y otros de que la victoria será suya y tratan de contagiar optimismo a sus afiliados y simpatizantes. Y si fuera por la expectación que unos y otros han generado en sus visitas, tanto Rajoy y Cospedal en el acto de Alovera, como Barreda ayer, en la presentación de su libro, con el salón del Conservatorio totalmente a rebosar, se diría que la victoria no hay quien se la quite. Ni a unos ni a otros, pero lo cierto es que todos esos asistentes, en su mayoría, ya eran y serán votos suyos y los que se tienen que ganar son otros. Ese voto de centro, que no es de derecha, ni izquierda y que en función de determinadas circunstancias se inclina hacia un lado o hacia otro.
Y eso si que no es tarea fácil.