cabecera
Hemeroteca :: Edición del 02/09/2011 | Salir de la hemeroteca
296/513

En la onda

Última actualización 10/09/2010@11:33:10 GMT+1
UNA de las anécdotas más celebradas del periodismo es la de aquel editorialista al que cada vez que le encargaban escribir un editorial sobre una cuestión de actualidad lo primero que preguntaba es si lo hacía a favor o en contra.
Para no fallar en el tiro conviene conocer, antes de nada, la dirección en la que debe ir la bala. No es lo mismo hacer una huelga contra el Gobierno de Zapatero que contra la oposición. No es lo mismo culpar de la situación económica al sistema financiero internacional que a Elena Salgado. Y no es lo mismo poner a caer de un burro al gobierno de José María Aznar –siete años después de que se fuera a su casa–, que a los verdaderos responsables de una tasa de paro del 20 por 100, de la reducción de salarios de los funcionarios y de la congelación de las pensiones.

Algo tan evidente como esto sigue estando confuso en el discurso de los sindicatos que han convocado la huelga del 29 de septiembre. Cándido Méndez empezó diciendo que la UGT iría a una huelga general si el Gobierno aprobaba la Reforma Laboral y la reducción del salario de los funcionarios, cosa que ya ha ocurrido.

Ignacio Fernández Toxo, desde CCOO, se sumó inmediatamente a la iniciativa de su compañero. Sin demasiado convencimiento, pero había que reaccionar ante el atropello de los derechos sociales de los trabajadores. El problema es que no saben sortear ahora un tremendo dilema: ¿cómo vamos a ser tan desagradecidos con quien nos da cada día mayores subvenciones?; ¿cómo le vamos a hacer este feo a un Gobierno débil, que se ha visto obligado a tomar una decisión tan dolorosa, obligado por las circunstancias y por las imposiciones de la Unión Europea?. Nadie muerde la mano que le da de comer. “¡Vaya papeleta que tenemos!”, deben de estar exclamando al unísono Cándido y Toxo.

Así es que, cuando ya sólo faltan veinte días para la celebración de la primera huelga general con Zapatero en el Gobierno, siguen sin tener claro contra quién hacen esta movilización. Y el fracaso es ya algo más que una posibilidad entre muchas.

Está claro que el giro que ha dado el Gobierno a las políticas sociales y de empleo no les gusta a los dos grandes sindicatos, pero se imaginan lo que podría haber ocurrido si gobernara el Partido Popular y cargan instintivamente contra la oposición. No se quieren dar cuenta de que las leyes las propone el Gobierno y las aprueba el Parlamento, con los apoyos que recaba el Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados. Por eso a Cándido Méndez le hacen tanta gracia los vídeos que presenta Chiquilicuatre sobre la huelga: porque fijan el foco de atención en empresarios machistas y casposos, en la derecha representada por Don Manuel Fraga Iribarne y en los grandes grupos financieros y económicos que se enriquecer a costa de despedir obreros.

El sindicalismo español –creo yo– debería de estar mucho más preocupado por defender los derechos de los trabajadores españoles –que cada día son menos– y de todas aquellas personas que cada mañana se levantaban para ir a su trabajo y que ahora se desperezan en las largas colas del INEM, que por los viejos clichés de un empresariado y de una fuerza política conservadora que ya no es la que era.

Me hace mucha gracia escuchar estos días en los líderes sindicales más críticas a la patronal y a Mariano Rajoy que al Gobierno. Por primera vez en la historia de nuestra democracia, UGT y CCOO arriesgan su imagen y su credibilidad buscando otros chivos expiatorios que no sean sus amigos del Gobierno. Porque, en el fondo, Cándido Méndez sigue siendo el consejero en la sombra de Zapatero, y Fernández Toxo un aliado fiel de los dos, que intenta salir airoso de esta maraña de intereses; encontrar una vía de escape para sobrevivir a una huelga general que él mismo ha calificado de “gran putada” en Punto Radio.

Llegados a este otro punto, y si no cambian las previsiones, lo lógico es que la huelga general acabe convirtiéndose en una pantomima, en una protesta descafeinada, donde aparezcan dosificadas las críticas a las reformas del Gobierno y a su giro antisocial.

En una palabra, disparar con balas de fogueo para no hacer daño. O, como mucho, provocar daños colaterales en los empresarios y en la oposición. Esto es lo que tenemos.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (5)   No(0)
296/513
Comparte esta noticia  Compartir en Wikio Compartir en Del.icio.us Compartir en Digg Compartir en Technorati Compartir en Yahoo Compartir en Google Bookmarks Compartir en Fresqui Compartir en MySpace Compartir en Meneame compartir en Tuenti Compartir en Facebook compartir en Twitter

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Guadalajara - dosmil
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.


Ediciones y Publicaciones Guadalajara 2000, S.A.

Felipe Solano Antelo, núm. 7 Local (Centro de Prensa)
19002 Guadalajara
Contacto
Cibeles.net, Soluciones Web, Gestor de Contenidos, Gestor PDF Digital EditMaker 7.1.0