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| (Foto: Nando Ruiz) |
El humorista no defraudó en su discurso en el que relató su estancia y vivencias personales en la capital alcarreña y todo ello, como no podía ser de otra manera, con mucho humor
Última actualización 09/09/2010@11:16:09 GMT+1
No le hizo falta mucho a Miguel Nadal, Miki Nadal, para meterse al público del teatro Auditorio Buero Vallejo en el bolsillo. El pregonero es uno de los personajes más simpáticos del panorama televisivo, y si a esto se le suma un pasado en Guadalajara, pues se tiene al pregonero perfecto, algo que corroboró con un pregón dinámico, divertido y con dosis de nostalgia. Nadal, que recogió el testigo del alcalde de Guadalajara, Antonio Román, encargado de realizar el inicial discurso protocolario, empezó su intervención dando las gracias al Ayuntamiento por darle la oportunidad de volver al teatro Buero Vallejo donde hizo sus primeros pinitos teatrales. Los comienzos de su intervención ya fueron una declaraciónn de intenciones, ya que aseguró que a la hora de preparar el pregón “he descubierto cosas de Guadalajara que desconocía totalmente, como que se celebra el Día de los Muertos, que se comen unas enchiladas muy ricas, que tienen unos mariachis buenísimos… y también descubrí que debía llevar toda la mañana leyendo cosas de Guadalajara de México, porque esos gorros tan grandes que lleva la gente eran mucha boina para adultos, aunque sean alcarreños”.
El presentador de televisión aseguró que llegó a la capital alcarreña a través de un amigo de la mili, y aunque su intención era trasladarse a Madrid, las dificultades para encontrar trabajo provocaron que recalase en Guadalajara como camarero. “Me recibieron con los brazos abiertos, y cuando yo abrí los míos para corresponderles me colocaron el trapo de uno y me pusieron a servir mesas en el Güten (antiguo bar situado en la calle Rufino Blanco)”, rememoró. Más tarde, el de Zaragoza, también trabajó de noche como pinchadiscos en el pub Hipopótamo, situado en Juan Diges Antón, que luego pasaría a llamarse Planetarium. “Como os habéis dado cuenta de museos, monumentos y esas cosas no fui mucho, porque entre que no abrían de noche y que no tenían hora feliz no encontraba quien me acompañase. Para que luego digan algunos indocumentados que ésta es una ciudad dormitorio. Será para que el duerma porque yo no ví la almohada en tres años”, bromeó el pregonero.
Nadal tuvo palabras de cariño para la gente del Grupo teatral Antorcha con quien debutó un 19 de marzo de 1995 en el colegio San José. De ahí pasó al grupo teatral universitario de Alcalá de Henares, y desde entonces, el salto a la fama gracias al programa La Sonrisa del pelícano de Antena 3, que le catapultó a las televisiones nacionales. Nadal no quiso olvidarse de otro alcarreño ilustre, “por decir algo”, Florentino Fernández, “quien, como vosotros hicisteis antes también me acogió en su casa”. “Mi intención era la de venir a coger fuerzas durante cuatro o cinco meses y luego volver a Madrid. Al final me quedé casi cuatro años. Así estoy de fuerte ahora” bromeó Nadal quien declaró que estuvo viviendo “en una pensión de la avenida del Ejército que hoy no pasaría una inspección de Sanidad, y por entonces tampoco. Pero como las venían venir quitaban el cartel, y si no querías que la cerrara tenías que entrar diciendo ¡Hola mamá! a la casera”. Entre las múltiples anécdotas, el actor maño apuntó que en Guadalajara se compró su primer coche, un Seat Ibiza “con más arreglos que Belén Esteban”.
En la última parte del discurso Nadal invitó a todos los alcarreños a participar de las fiestas patronales, “como si hiciera falta. No os conozco yo bien, si tuve un bar. Os invito a hacerlo con alegría y moderación, como que os vais a moderar. No os conozco yo bien si tuve un bar. Recordad que son unas fiestas en honor a la patrona de la ciudad, Nuestra Señora de la Antigua y tienen un valor religioso. Pero luego empiezan las fiestas y no se os ve el pelo por casa. Vale, perfecto, pero no os peleeis ni tireis a nadie al río, sobre todo si viene de fuera, que hace mal al turismo. Como que no vais a tirar a nadie al río. Como si no os conociera bien, que tuve un bar”.
Nadal acabó con un ultimo y emotivo agradecimiento a los presentes en el Buero Vallejo. “Sigo sintiéndome alcarreño, porque sois parte de mi pasado, mi presente y mi futuro”, subrayó el polifacético actor. Con un “Viva Nuestra Señora de la Antigua, Viva Guadalajara y Viva México” culminó el pregón de las Ferias y Fiestas de 2010 que entusiasmó a los presentes que rindieron una merecida ovación a Miguel Nadal, Miki, desde anoche un poco más alcarreño.
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| (Foto: Nando Ruiz) |