Última actualización 23/07/2010@06:17:46 GMT+1
En la edición del pasado viernes 9 de julio, en la sección ‘Cartas al director’, publicábamos la de unos padres de familia de Villanueva en la que manifestaban su desconsuelo por la muerte repentina de su hijo de 24 años. En dicha carta, que también firmaba su afligida novia, se hacían la pregunta de si una atención a tiempo de los servicios de urgencia, reclamada de manera reiterada, pero que al parecer llegó con un notable retraso, hubiera permitido salvar la vida de éste.
Eso es algo que por desgracia nunca lo sobrán, lo que sí parece evidente es que un municipio como el de Azuqueca, con una población de hecho que ronda los cuarenta mil habitantes y con un entorno de municipios que presenta los índices de crecimiento y de habitantes más altos de la provincia, presenta carencias en sus infraestructuras y dotaciones sanitarias que, cuando no hay problemas, pueden pasar desapercibidas, pero que cuando surgen casos como el de Diego Moreno se dejan sentir con toda su crudeza, tal vez dando lugar a sucesos irreparables e irreversibles y causando la lógica frustración y desasosiego en los que los padecen provocando además la sensación en los administrados de que el orden de prioridades de los políticos no concuerda de manera exacta con el de necesidades que la población tiene y siente.
No seríamos justos si no reconociéramos que tanto en materia sanitaria como en bienestar social, desde que el Gobierno regional, asumió las competencias en Guadalajara, tanto en la capital como en la provincia, se ha avanzado considerablemente y de manera más que notable respecto de la etapa anterior. De no hacerlo así, además de injustos seríamos inconsecuentes porque es un hecho que hemos puesto de manifiesto y valorado de manera positiva en más de una ocasión en esta columna, pero ello no quita para reconocer que, a pesar de los avances, existen deficiencias a las que tendrán que poner solución y mejor más pronto que tarde. Desde luego que no parece normal que en Azuqueca no se disponga de una UVI móvil, como también parece que merece reconsiderar si la dotación del servicio de urgencias es la apropiada, porque sucesos como el de Diego Moreno no debieran volver a producirse bajo ningún pretexto.
Este miércoles la familia de Diego convocaba una manifestación en Azuqueca, para exigir más medios sanitarios para dicha población. Una manifestación que congregaba a un centenar de personas, pocas teniendo en cuenta el número de habitantes del municipio y de la zona. Una cifra un tanto exigua pero que no puede equivocar a los responsables sanitarios obviando el tomar medidas. Cuando puede que esté en juego la vida de los ciudadanos, es mucho mejor prevenir. Mejor prevenir antes que ni siquiera haya lugar a poder curar.