Última actualización 28/05/2010@04:17:27 GMT+1
COMO ya hiciera hace dos años, con la primera reducción del número de consejerías, el presidente Barreda ha vuelto a predicar con el ejemplo, y ha dado otra ‘vuelta más de tuerca’ a su Gobierno. Al final va terminar el mandato con un ejecutivo que en este camino de cuatro años habrá perdido justamente la mitad de sus efectivos. Por cierto un ejemplo que no ha cundido mucho –mejor dicho nada– en el resto de comunidades autónomas, ni antes, en el 2008, ni ahora a pesar de que es una medida de las más racionales y que implica además que, en esa reducción del gasto público, no sean solo los funcionarios y los jubilados los que paguen los ‘platos ratos’ y sean los únicos que se tengan que apretar el cinturón.
Bien es cierto que los políticos y altos cargos también van a ver reducidos sus emolumentos –faltaría menos. Vergüenza obliga–, pero el aparato de la Administración Pública está excesivamente cargado y admite al igual, que ha hecho José María Barreda, una revisión y, por supuesto, una reducción, concentración o agrupación de las distintas instituciones que la conforman, lo que sin duda va a contribuir a adelgazar el gasto público que es el objetivo perseguido.
Evidentemente que si se puede hacer ahora también se habría podido hacer antes, con lo cual más que nos habríamos ahorrado. Y puede ser que en ese sentido, como dice el PP, la medida llegue tarde, pero es que en el caso de Castilla-La Mancha es la segunda iniciativa que se toma de este tipo, mientras que en otras comunidades autónomas, de uno y otro signo político, ni se lo han llegado a plantear. Hace dos años aplaudíamos la iniciativa de Barreda y lo volvemos hacer ahora, con igual o mayor fuerza, porque demuestra coherencia y con hechos lo que otros ni siquiera formulan con palabras. Además le enseña otra camino al Gobierno de Zapatero, que ha creado ministerios que casi ni alcanzan a ser dirección general.
Pero tan importante o más que la reducción del Gobierno es la reducción en más del cincuenta por ciento del numero de organismos autónomos, empresas públicas, consorcios y fundaciones pertenecientes al sector público. Ahí tiene otra iniciativa a imitar el presidente Zapatero, que puesta en práctica en su Gobierno y en el resto de los autonómicos tendrían igualmente una importante incidencia en la bajada del gasto público.
En otro orden de cosas, la remodelación del Gobierno lleva también implícitas otras claves políticas, como por ejemplo quien será la futura candidata por el PSOE a la alcaldía de Guadalajara: Magdalena Valerio. Para que no quede ninguna duda. Será la apuesta de Barreda y de ahí que después de sacarla del Gobierno la haya situado al frente de la Delegación, para que pueda seguir teniendo presencia y protagonismo en los medios de comunicación.
Osea que decidido ya el de IU, Maximiliano, y del de PP, Román, ahora ya con Valerio por el PSOE, ‘habemus’ candidatos. En cualquier momento pueden empezar la campaña. ¡Qué decimos... si ahora ya se tiran los cuatro años de campaña! Pues que siga el “circo”.