La opinión semanal en la edición digital de Guadalajara Dos Mil
Última actualización 05/02/2010@08:21:02 GMT+1
27.1.2010
El domingo se cerraba una nueva edición de FITUR, con la participación una vez más de Guadalajara dentro del stand de Castilla-La Mancha. No vamos a descubrir ahora la importancia de esta feria que supone el mejor escaparate al mundo para vender los encantos de una determinada tierra o lugar. Todo lo promocionado allí en ediciones anteriores ha encontrado una respuesta efectiva, traducida en visitas, que en definitiva es lo que cuenta y lo que se persigue. A pesar de ello la crisis también se ha dejado sentir en este evento que, por primera vez tras muchas ediciones, presentaba espacios libres, sobre todo en los pabellones impares, reservados a expositores nacionales –comunidades autónomas y municipios–. Hecho que contrasta con anteriores ediciones donde se aprovechaba cualquier mínimo espacio, dando la sensación en ocasiones de haber encajado algunos stands “con calzador”.
En un año tan complicado como el que ha resultado ser este 2009 para las empresas en general, tan sólo el turismo parece haber mantenido el tipo, salvándose de la debacle, según se desprende de las valoraciones realizadas en el entorno de dicha feria por los diversos responsables, políticos y empresariales, que son los que poseen los datos generalizados del sector. No concuerdan del todo con las que en el ámbito provincial realizan los titulares de las empresas y negocios de manera individualizada, más negativas y probablemente más realistas, pero con un panorama tan gris como el que se dibuja para este nuevo ejercicio de 2010, la inversión realizada por las instituciones este año en FITUR parecen claves, además de imprescindibles como alternativas futuras generadoras de flujos económicos.
La riqueza arquitectónica y monumental, paisajística y gastronómica de Castilla-La Mancha, en general, con destinos únicos y exclusivos encuentran sin duda en FITUR el mejor marco en el que ofrecerse. Las política desarrolladas en materia turística tanto por los anteriores gobiernos como por los actuales del Ayuntamiento de la capital o de la Diputación de Guadalajara, así como de esos municipios que, a su amparo, encuentran cobijo en esta feria, estaría incompleta si no se mostrara en este escaparate que les abre no sólo a un mercado tan importante y numeroso como el de Madrid sino al mundo.
Según las previsiones hechas públicas ayer por el FMI en este 2010, de los países avanzados, tan sólo la economía española va a seguir en recesión –con una contracción del 0,8 por ciento–, mientras que la del resto de países englobados en la zona euro crecerán al 1 por ciento. EEUU lo hará al 1,5; Japón al 1,7; India al 6,4 y China al 9. En resumen, el crecimiento de la economía global será del 3,9 por ciento. Sólo un sector turístico profesionalizado al máximo y competitivo en precios nos va permitir seguir captando turistas y visitantes desde esos países cuyas economías vuelven a emerger.
Por la vía del turismo se pueden encontrar esos recursos económicos con los que sobrevivir y que desde otros sectores hoy por hoy parecen impensables y poco menos que imposibles. El turismo puede ser esa tabla de salvación a la que asirse en tanto cambian estas circunstancias y salimos de este túnel en el que otros ya empiezan a ver esa salida que ni siquiera nosotros llegamos a intuir.