Quedan regulados los ruidos excesivos en domicilios o locales particulares, los trabajos en beneficio de la comunidad para evitar las multas y la prohibición de la prostitución callejera
Última actualización 03/11/2009@19:05:15 GMT+1
GUADALAJARA, 30 de octubre.- El equipo de Gobierno ha sacado adelante, en solitario, las modificaciones propuestas a la Ordenanza de Convivencia Ciudadana, cuando se cumple un año de la entrada en vigor de la norma. Estas modificaciones afectan a la regulación de los ruidos excesivos en domicilios o locales particulares, la realización de trabajos en beneficio de la comunidad y a la prohibición de la prostitución callejera.
El concejal de Izquierda Unida, José Luis Maximiliano, ha votado en contra debido a que, en su opinión, “se trata de una operación de cosmética y de imagen para que parezca que hacen algo” cuando “lo único que hacen es barrer y meter todo debajo de la alfombra para que no se vea”. Ha criticado lo “desproporcionado e incoherente de las sanciones” recogidas en la ordenanza poniendo como ejemplo que “un conductor que circula a gran velocidad por las calles tienen una multa de 300 euros, cuando una persona que hace ‘botellón’ debe pagar 750 euros”; y ha recalcado que la prostitución se debe atajar “persiguiendo a las mafias y castigando a los proxenetas”. Las enmiendas presentadas por IU no han sido admitidas.
Por su parte, el concejal del Grupo Municipal Socialista, Eusebio Robles, ha dicho que “un año después, se trae una modificación que vuelve a caer en los mismos errores”, añadiendo que “vuelven a olvidarse de los ciudadanos y no se cuenta con los consejos de barrio para haber explicado esta modificación”. Se da la circunstancia de que las enmiendas presentadas al texto por el PSOE no han podido ser votadas, puesto que, según la concejala de Seguridad, María José Agudo, “han sido presentadas cinco días después de que se cerrara el plazo”. En este sentido, Robles se ha justificado alegando que el proyecto inicial “no iba acompañado de un informe jurídico” y que, por tanto, hasta que no se ha emitido, “desconociendo su legalidad, no procedía hacer enmiendas sobre determinados aspectos”. Además, Eusebio Robles ha manifestado que el problema del botellón “no se ha erradicado, sino que se ha trasladado a otros entornos”, y en cuanto a las denuncias por orinar en la vía pública, que constituyen el 20 por ciento de las sanciones de la ordenanza en lo que va de año, se deberían “adoptar todas las medidas para garantizar la instalación y mantenimiento de aseos de uso público”.
También, respecto a los ruidos en domicilios, el PSOE entiende que “este asunto viene recogido con mayor detalle y de manera más rigurosa en la Ordenanza Municipal para la protección del Medio Ambiente contra la emisión de Ruidos y Vibraciones”. Robles ha recordado a la concejala responsable que “ha pasado un año y no se ha refundido con otras ordenanzas sobre la materia, en un texto único”.
La edil María José Agudo ha agradecido la labor de la Policía Local y del responsable de Seguridad Ciudadana por su colaboración para redactar las modificaciones y ha afeado a los socialistas “que hayan copiado sus enmiendas de las de la ordenanza de Barcelona”.