Última actualización 03/11/2009@19:02:52 GMT+1
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| fotos: NANDO RUIZ
El centro de salud Guadalajara-Sur abrió sus puertas en la capital hace ahora 25 años; el primero junto a Azuqueca de toda la provincia. |
Guadalajara-Sur, o el centro de salud del Ferial como es conocido por los guadalajareños, nace a la vez que cambia la filosofía de la atención primaria, siendo pionero en diversos aspectos a nivel provincial e incluso nacional.
El centro de salud celebra el próximo miércoles 11 de noviembre sus 25 años desde la puesta en marcha con una jornada de conferencias que contará con la presencia del consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha.
A. Batanero / I. sánchez
El centro de salud Guadalajara-Sur está de celebración al cumplirse ahora 25 años desde su puesta en marcha. La conocida como ‘residencia vieja’ echó a andar allá por el año 1984, el 29 de noviembre, coincidiendo con una transformación importantísima en el concepto de la asistencia, que supuso un cambio de mentalidad, de filosofía, en cuanto a la atención primaria se refiere, concebida como la puerta de entrada al sistema sanitario. Y España fue de los primeros países en adoptar lo que emanó de la primera Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud Alma-Ata, en Kazajistán, donde se otorgó el reconocimiento internacional al concepto de ‘atención primaria de salud’, como una estrategia para alcanzar la meta de ‘Salud para Todos’.
La particularidad es que Guadalajara fue una de las primeras provincias de España donde se empezaron a crear centros de salud. El de la capital y el de Azuqueca crecieron al mismo tiempo, siendo ahora los más veteranos. Después hubo un ‘in-pass’ de dos años a partir del cual se empezaron a crear el resto de centros.
Por ello, el coordinador del centro Guadalajara-Sur, el doctor José Antonio Martínez, incide en que “a parte de celebrar nuestro 25 aniversario, hay que tener en cuenta el cambio que significó”. “Guadalajara fue de las provincias que más se lanzó al proyecto y fue, quizá, la primera de España en tener toda la provincia con centros de salud, zonificada”, explica Martínez Pérez. No mucho antes, los médicos urbanos trabajaban en un ambulatorio de manera aislada, con dos horas y media de asistencia, y después hacían los avisos.
La situación en los pueblos era aún peor porque, como cuenta el coordinador del centro del Ferial, el médico trabajaba las 24 horas del día, estaba aislado, sin poder contar con el consejo de otros compañeros y con unas dificultades tremendas en cuenta a promoción y formación, e incluso infraestructura. A raíz del año 1984, el lema ‘Salud para todos’ hizo que la atención primaria se convirtiera en el elemento más importante y primordial.
Comenzó a fortalecerse el sistema, el médico dejó de trabajar individualmente para operar en equipo, con consejos de los demás compañeros, y priorizando también la prevención, la investigación y la educación para la salud. “Fue un cambio completo de filosofía, donde el aspecto asistencial era muy importante pero, además, se tenían en cuenta todos estos aspectos”, cuenta Martínez Pérez, quien ha vivido todo el proceso como facultativo. Testimonio que corrobora el gerente de Atención Primaria, Juan Carlos García Arés, quien cuenta que, antes, “el médico era un mero solucionador de problemas, viendo a 200 personas en dos horas, y no siendo para nada resolutivo”. “Los profesionales están ahora muy bien formados, y con una competencia extraordinaria que les hace capaces de gestionar la inmensa mayoría de los casos que aparecen en el tiempo”, añade García Arés.
Pionero en formar a médicos de familia
Por aquel entonces, el centro de salud Guadalajara-Sur contaba con siete médicos, seis enfermeras, dos pediatras, un fisioterapeuta y una matrona. Se trataba de un centro pionero, además, con categoría docente; el único de Guadalajara para formar no sólo a médicos de familia sino también a las alumnas de Enfermería, ya que a raíz del cambio de filosofía se consideró que había que formar un médico especial para atender este tipo de centros de salud.
La especialidad nació en el año 1986, precisamente para empezar a cubrir los centros que se iban formando.
“Nos sentimos también orgullosos de nuestro papel en el ámbito de la investigación, nuestros compañeros presentaron muchos trabajos tanto a congresos nacionales como internacionales, se publicaron en revistas y, como consecuencia de ello, se han obtenido bastantes premios de la comunidad y, últimamente, del Sescam”, resalta el coordinador del centro desde el año 1996. Y razones para sentirse orgulloso del centro que dirige no le faltan porque el esfuerzo en prevención les ha llevado a desarrollar un programa de detección precoz del cáncer colon y del tabaquismo, además de haber dado charlas a grupos de diabéticos y a niños y niñas de los colegios.
Las cosas han cambiado mucho desde que el médico atendía a unos 20 pacientes al día, “daba gusto”, recuerda Martínez Pérez; habiendo subido la media considerablemente. “Una época muy buena, en cuanto a la asistencia, con un número muy idóneo de pacientes al día, que te permitía dedicarte a otras muchas cosas”, apunta el coordinador.
Principales cambios
¿Qué más ha cambiado desde aquél entonces? Desde el punto de vista técnico ha cambiado para bien, ya que ahora se cuenta con más material para resolver muchas más cosas que antes eran impensables en la atención primaria. Pero desde el punto de vista asistencial, la demanda ha aumentado considerablemente, hay una mayor prevalencia de enfermedades crónicas, una población más envejecida, un nuevo tipo de población que antes no teníamos, que es la inmigrante, y una población mucho más demandante... Y, como consecuencia de ello, “ya no trabajamos con la tranquilidad de unos 20 pacientes al día, ahora es de 40”, explica Martínez Pérez. Aún así, el coordinador resalta el “esfuerzo considerable de la administración por mejorar las condiciones de trabajo y por intentar rebajar los cupos” y, de hecho, el doctor tenía a su ‘cargo’, cuando empezó, a unos “1.900 pacientes”, y “ahora es de 1.500”. En estos momentos, el centro de salud cuenta con 22.681 tarjetas sanitarias.
El gerente de Atención Primaria, Juan Carlos García Arés, considera que son unas cifras muy óptimas teniendo en cuenta lo que aconseja las sociedad científicas, que es que cada profesional médico tenga alrededor de unas 1.500 tarjetas. “Son cifras que hace años eran impensables”, dice García Arés. “Desde el servicio de salud se ha hecho un esfuerzo muy importante, escuchando a los profesionales y tratando de adaptar las condiciones lo más posible al ideal para que el tratamiento y la asistencia sea lo más satisfactoria tanto para los profesionales como para los pacientes”, explica el gerente. “Este año es muy importante porque cumplimos 25 años todos y porque, por fin, se ha decidido que Guadalajara-Sur tenga un nuevo centro de salud”, apunta García Arés.