La carrera más solidaria
Última actualización 16/10/2009@06:42:54 GMT+1
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| FOTOS GUADALAJARA DOS MIL
James Moiben, que los últimos días ha estado recolectando material. |
Aunque el pasado domingo se apuntó la Media Maratón Fernando Olalla, el atleta keniata del CLM/CCM Unión Guadalajara, James Moiben, sigue inmerso en una carrera más importante: la carrera más solidaria que mantiene por conseguir un futuro mejor en su país natal.
Desde hace años, Moiben está concienciado con el Proyecto Ziwa, cuyo eje principal era la creación de una escuela en Ziwa. Para ello implicó a otros atletas internacionales vinculados como él a la zona, y buscó respaldo en asociaciones como Altrantrán, el Ayuntamiento de Marchamalo o las entidades Caja de Guadalajara y Metrópoli, partes fundamentales del proyecto. La semana pasada, de la mano de la propia asociación Altrantrán, Moiben visitó el IES Alejo Vera, de Marchamalo. Allí acercó a los alumnos gallardos la realidad de su país, pero también recibió material escolar (mochilas, estuches, lápices y pinturas, por ejemplo) y prendas deportivas donadas por los marchamaleros y recolectadas por Altrantrán. Cartas redactadas por los alumnos del IES Alejo Vera, en respuesta a las recibidas por sus compañeros keniatas, también partirán rumbo a Ziwa.
Esta última donación viene a complementar los más de 3.200 euros que el Ayuntamiento de Marchamalo entregó en 2007 con el objetivo de financiar el proyecto. Una ayuda que tuvo continuidad el año pasado, de nuevo con la entrega de material escolar.
Para proseguir con su particular carrera solidaria, Moiben visitó ayer la sede que las asociaciones Altrantrán y Muévete por un mundo... comparten en la capital: el Rincón Lento. Allí el atleta volvió a explicar su iniciativa buscando reclutar nuevos apoyos solidarios.
El colegio, en marcha
El hilo conductor del Proyecto Ziwa, la creación de una escuela, ya está en marcha. El James Moiben Education Center cuenta en la actualidad con más de 300 alumnos. Muchos de esos alumnos son huérfanos, por lo que el centro ofrece también alojamiento gracias a seis pabellones, un comedor donde se reparte comida diariamente y un edificio destinado a dormitorios. El colegio depende del Ministerio de Educación keniata y cuenta con un equipo de veinte profesores que imparten un completo programa de estudios en el que, como característica única en el país, además de suajil e inglés, puede estudiarse la lengua castellana.
La carrera de Moiben, la de acercar la educación al mayor número posible de keniatas, sigue su recorrido. Su triunfo no será más que el de un futuro mejor para Kenia.