La Junta alega que es una decisión técnica y los trabajadores creen que es una medida errónea
Última actualización 20/10/2009@20:58:25 GMT+1
La Casa Joven de Azuqueca de Henares, gestionada por la Fundación O´Belén, dejará de funcionar, oficialmente, en el día de hoy. Esta decisión saltaba a la luz pública después de que un diario de tirada nacional lo publicase su edición de ayer.
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| nando ruiz
El centro de O´Belén en Azuqueca de Henares ha dejado de funcionar a partir de hoy. |
A pesar de que los trabajadores conociesen el cierre desde hace unos meses.
El motivo que ha obligado a tomar esta medida ha sido la decisión de la Junta de Comunidades de Comunidades de no renovar el convenio con O´Belén por el cuál se transferían el cuidado de los menores a los centros gestionados por esta fundación. Según el delegado de Sanidad y Bienestar Social de la Junta en Guadalajara, Juan Pablo Martínez Marqueta, “la decisión la toma la propia fundación, aunque si hemos dicho a O´Belén que no vamos a seguir con el convenio”.
El representante de la Junta justifica la decisión “porque los técnicos así lo han recomendado. Nos han comunicado que es mejor una gestión directa”. Respecto al futuro de los jóvenes que estaban en la Casa Joven, Martínez Marqueta aseguró que “han sido reubicados en otro tipo de centros según sus problemas”. Sin embargo, de otra opinión muy distinta es la de uno de los trabajadores del centro, quien prefiere preservar su anonimato, y que advierte que “los perfiles de los chavales no coinciden con los centros a los que han sido derivadas”.
La decisión viene derivada después de los demoledores informes del Defensor del Menor en los que ponía en entredicho la labor y los métodos utilizados por la Fundación en algunos de sus centros, y en especial en el de Azuqueca de Henares. Martínez Marqueta declaró que la decisión no tienen nada que ver con estos informes, “ya que sino tampoco mantendríamos otros acuerdos que seguimos teniendo con O´Belén”.
Las labores que se hacían en los centros han sido defendidas tanto por los responsables de la fundación como por los trabajadores.
“Nos vamos con la cabeza alta convencidos de que hemos realizado el trabajo lo mejor que hemos poseido y siempre pensando en el bienestar de nuestros trabajadores”. Por cierto que esta decisión dejará a un total de 20 trabajadores en la calle, 18 educadores más el personal de cocina y de limpieza.
Por el contrario, el anuncio del delegado de Bienestar Social, ha sido bien acogida por la coalición Izquierda Unida que considera que "es un cambio substancial y muy positivo por parte de la Administración Regional. Nos alegramos de que hayan "visto la luz" y lamentamos que esto se haya producido después del informe demoledor del Defensor del Pueblo", ha asegurado el coordinador provincial de IU, José Luis Maximiliano Romo.