La opinión semanal en la edición digital de Guadalajara Dos Mil
Última actualización 14/10/2009@08:25:39 GMT+1
Ya tenemos presupuestos, del Estado y de la región, con sus correspondientes partidas para Guadalajara que llevan a lecturas tan contradictorias como las del PSOE y PP. Lógico y comprensible.
Ya lo dijo Calderón, en este mundo traidor nada es verdad ni mentira todo se ve del color del cristal con que se mira. Pues eso. Raquíticos y penosos para Echániz, o austeros y para salir de la crisis para Irízar y Alique. Eso respecto a los estatales, en cuanto a los regionales más de lo mismo, aunque respecto a los primeros al menos el diputado nacional del PP ha argumentado y justificado sus calificativos. Por lo que respecta a los regionales los “populares” fueron incluso más allá y no es que descalificaran el proyecto de presupuestos que se iba a presentar a las Cortes, que no lo conocían, sino que descalificaron las bases sobre las que había trabajado la consejera de Economía. Aunque eso entra dentro de un guión político que cada vez admite más histrionismos.
Los presupuestos son una especie de prueba del 9 para las promesas políticas, que nos indican el grado de cumplimiento que pueden llegar a alcanzar las mismas: mucho, poco o ninguno. Un político te puede prometer como Romanones un puente y hasta el río, pero si el gasto no se consigna en un presupuesto… serán solo eso promesas como las muchas que se hacen y que hemos escuchado, incluso a veces de manera reiterada –mira que son pertinaces algunos políticos–, sin ninguna posibilidad de que se conviertan en realidad.
Recuerdan ustedes la Autovía de la Alcarria, la de veces que se organizaron actos, presentaciones y estudios de trazado, durante la anterior legislatura. Ese proyecto que la Junta “endosó” al Ministerio de Fomento. Pues según los Presupuesto Generales del Estado, tampoco será realidad en 2010. No es que seamos tan ingenuos que vayamos a pensar que una infraestructura de ese tipo se convierte en realidad en tan solo un año, pero lo cierto es que con una dotación de 300.000 euros poco se puede hacer en un proyecto que asciende a los 600 millones de euros. Ni tan siquiera ponerlo en marcha. Tan escasa es la dotación que hasta incluso ha llegado a molestar al consejero de Ordenación del Territorio y Vivienda y así lo hacía patente en su comparecencia ante los medios de comunicación, en la mañana de hoy, durante su visita a la capital. No es de extrañar que le moleste el retraso que acumula este proyecto pues al fin y al cabo la “paternidad del mismo se debe a la Junta, que con dicho retraso pues también queda en evidencia. En concreto y en este punto, por aquello de que la excepción confirma la regla, parece que no son tan contrapuestas las valoraciones de los políticos regionales y provinciales de PSOE y PP.
Evidentemente los presupuestos marcan por donde va a ir la acción tanto del Gobierno de Zapatero como del de Barreda durante el próximo ejercicio y dan la medida exacta de las inversiones que se van a realizar en la provincia y en la áreas o materias en las que se va a incidir en mayor medida. Las inversiones en Guadalajara se incrementan un 20 por ciento con relación al ejercicio y van a suponer 213 millones de euros. En conjunto el presupuesto regional ascenderá en total a 9.616 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 2,3 por ciento sobre el 2009.
Por lo que respecta a los presupuestos del Estado, parece que vamos perdiendo fuelle. Desde 2007 cada vez es menos lo que llega a Guadalajara. Este año 104 millones de euros, lo que no va a impedir que inversiones comprometidas como la autovía o el parador de Molina, o el tercer carril de la A-2 continúen avanzado. Aunque nos gustaría que el ritmo fuera mayor.
En cualquier caso estos son los grandes números. ¿Poco o mucho? Depende, pues todo hay que ponerlo siempre en relación a algo. Aunque no hay nada más objetivo que los números. Seguro que ni todo es tan blanco ni tan negro como se quiere pintar de uno y otro lado y los matices o las distintas tonalidades de grises, con la información en la mano, que encontrará en otra sección de este periódico, los tiene que poner usted.