Última actualización 07/08/2009@04:29:47 GMT+1
ME parece muy bien que se haya pensado en la situación estratégica del castillo de Torija para potenciar el turismo en Guadalajara. Y me parece bien que el nuevo Centro de Interpretación Turística comparta espacio y protagonismo con el museo que en 1995 el gran pintor Jesús Campoamor y un grupo de amigos montaron dentro de esta fortaleza sobre el libro “Viaje a la Alcarria”, de Camilo José Cela.
Desde aquí arranca uno de los viajes literarios más importantes de la segunda mitad del Siglo XX, y desde aquí se pretende que arranque ahora el gran potencial turístico de nuestra provincia. Es de agradecer, y así espero que también lo valore el visitante, que las rutas turísticas que aparecen en las pantallas instaladas en el patio de armas del castillo de Torija puedan descargarse en el móvil, o que puedan verse en tres dimensiones los diablos de Luzón o algunos paisajes de nuestra tierra. Pero, sin perder las referencias al pasado que retrató el Premio Nobel; los testimonios de esa otra cultura de mochila y alpargata.
El museo dedicado en el mismo castillo de Torija a este viaje por la Alcarria tiene su particular encanto. Y me parece que puede ser un buen complemento al nuevo uso que se le ha querido dar a esta alcazaba. Aunque sólo sea por el contraste tan enriquecedor que produce el contemplar las modernas pantallas táctiles a escasos metros de unas estanterías con hoces, trillos, zoquetas y otros artilugios de labranza.
Esta Guadalajara que apuesta por exhibir sus progresos desde esta fortaleza del siglo XV, que un día mandó destruir “El Empecinado” para que no pudiera ser utilizada por las tropas francesas, no es incompatible con esa otra Guadalajara pobre y subdesarrollada de los años cuarenta.
Las fotografías de los personajes de “El Rata” o Portillo y las imágenes de Brihuega, Cifuentes, Pareja o Trillo que ilustran algunas ediciones del libro de Cela forman parte también de un patrimonio que a todos nos pertenece, como ha querido poner de manifiesto esta interesante iniciativa de la Diputación Provincial de Guadalajara. Son, de alguna forma, el testimonio vivo de cómo ha cambiado esta provincia. La convivencia del progreso con los símbolos de una época dura y difícil me parece que enriquece los valores de nuestra tierra.
En las palabras de María Antonia Pérez León, durante el acto de inauguración del CITUG, quedó claro este propósito de integrar y difundir la riqueza histórica y natural de esta provincia. Con lo bueno y con lo malo. Tenemos un patrimonio tan importante del que presumir, con unas posibilidades de desarrollo tan enormes, que colocar un escaparate junto a la “A-2”, me parece un buen reclamo y un gran acierto. Como me parece un acierto –y un detalle por parte de José María Barreda– el anuncio de que la próxima Gran Gala del Turismo de la región vaya a celebrarse a finales de septiembre en el castillo de Torija.
No es la primera vez, ni será la última, en la que exprese mi orgullo de pertenecer a esta tierra de comarcas y paisajes tan dispares y de tan bellas cuencas fluviales. Me produce una sana envidia, que viene de lejos, el castillo de Torija. Quizás porque siempre lo he imaginado desde la carretera mejor conservado que el de la Riba de Santiuste, mi pueblo.
Pero en estos casos hay que dejar a un lado los sentimientos. Lo mejor que nos puede pasar ahora a todos los guadalajareños es que Torija sea el centro nodal, el centro difusor y el motor más adecuado para impulsar el turismo en Guadalajara.
La villa de Torija tiene que asumir desde ahora el papel de promotora de la riqueza patrimonial de nuestros pueblos, villas y ciudades. Debe de mostrar nuestro pasado y presente de forma eficaz y generosa. Desde Brihuega, Jadraque o Sigüenza, pasando por Pastrana, Cogolludo, Atienza, Sacedón o La Cabrera.
A la vista de cómo ha quedado el Centro de Interpretación Turística instalado en Torija, la denominación de “Puerta de la Alcarria” vamos a tener que cambiarla por “Puerta de Guadalajara”, o incluso por “Puerta de Castilla-La Mancha”, como dijo en la inauguración del día 24 de julio María Antonia Pérez León.
Pues no olvidemos que una de las vías más importantes de comunicación entre algunas de las principales
capitales españolas pasa al lado
del viejo parador donde descansó
la primera noche Cela
en su paso hacia la Alcarria.