Última actualización 04/05/2009@18:00:15 GMT+1
FRENTE a la crisis: empleo, inversión pública y protección social”, es el lema con el que las dos centrales sindicales mayoritarias, CCOO y UGT, han convocado la manifestación del 1º de Mayo que este año se va celebrar dentro del contexto de una fortísima crisis económica. Ésta ha provocado tan ingente destrucción de puestos de trabajo que ha llevado a una acuciante situación a los trabajadores –también a las empresas– que hacen que afirmaciones como las de José María Rey – “estamos luchando no por nuevos derechos sino para mantener los que ya hemos logrado y no perderlos”–, no resulten para nada extrañas en un día, como el de mañana, con un carácter esencialmente reivindicativo.
Con una cifra de 15.500 desempleados en Guadalajara, a 31 de marzo, y la mayor tasa de paro de los últimos 11 años (17,36 %) a nivel nacional, cabría esperar una de las más populosas manifestaciones en la fiesta de los trabajadores que, por ejemplo, el año pasado apenas juntaba a 500 personas, a pesar de que era ya un hecho la llegada de la crisis. Un “puente” un día más largo que en esta ocasión diezmó el poder de convocatoria de los sindicatos. Un poder de convocatoria que año tras año va a menos. ¿Será en ésta ocasión la excepción? Dada la situación, bien debería serlo, pero… De la actitud de los trabajadores, se desprende un cierto punto de desánimo. A veces da la impresión de que estuvieran instalados en la convicción de que poco o nada pueden hacer para cambiar un destino, el suyo, que a veces también se le escapa de las manos tanto a los sindicatos como a los mismísimos empresarios.
“La protección social y la economía productiva tiene que tener como base también la negociación colectiva y el diálogo social, algo que estamos reivindicando los agentes sociales como una de las pautas a seguir para que la salida de la crisis sea favorable a las personas", es ésta una frase pronunciada por el secretario provincial de CCOO que desde luego pone de manifiesto que, a día de hoy, las distancias entre la patronal y las centrales sindicales ya no son tan grandes como antaño, sin que ninguna de las partes tenga que renunciar a la legítima defensa de los intereses de sus representados.
Una de las importantes reivindicaciones que vienen haciendo los sindicatos es que se mantengan la protección de los trabajadores incluso que se amplíen para aquellos que se les acabe la prestación al desempleo, una reivindicación que coincide plenamente con la preocupación del Gobierno regional, que se ha puesto manos a la obra con un “plan de choque”, y es de suponer que no tienen por qué diferir tampoco mucho con la preocupación del Gobierno de la nación ni de la sociedad en general.
Cambiar las infraestructuras del sistema económico “que es más bien financiero y especulativo por algo productivo y donde las personas tengan bienestar y trabajo, y protección social”, es otra de las preocupaciones puestas de manifiesto por los sindicatos en un día muy concreto, el de los trabajadores, pero con un interés que es general.