Permitirá a los ayuntamientos cobrar una licencia por día o temporada
Última actualización 20/10/2008@14:06:38 GMT+1
El director general de Política Forestal, José Ignacio Nicolás, afirmó ayer en Las Majadas (Cuenca) que la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural está preparando un borrador para regular los aprovechamientos micológicos, al que se puedan acoger voluntariamente los ayuntamientos.
“Vamos a plantear que los ayuntamientos interesados puedan acogerse a esta posibilidad para realizar una explotación racional de la micología, cobrando una licencia que podría clasificarse por un día o para una temporada, o bien para personas de la zona o las que vienen de fuera”. Una experiencia que ya se ha puesto en marcha en algunas provincias españolas como Soria y que ya está siendo demandada en algunas zonas de nuestra región como en el Alto Tajo, explicó el director general.
José Ignacio Nicolás indicó que la Ley de Montes y Gestión Forestal Sostenible tiene abierta esa posibilidad dentro de su desarrollo. Así la normativa recogería unas reglas del correcto aprovechamiento evitando el uso de rastrillos para no dañar el micelio, no destruir las setas que no se conozcan, transportarlos en cestas, etc. En definitiva, solicitar la colaboración del ciudadano para que la práctica de la actividad se haga de la forma más respetuosa con el entorno natural en el que se desarrolla.
“Nuestro compromiso con los ayuntamientos que lo acojan voluntariamente sería realizar una vigilancia de los aprovechamientos micológicos con nuestros agentes medioambientales, como también se hace con los aprovechamientos forestales”, apuntó.
José Ignacio Nicolás manifestó que “tanto la caza como la micología son actividades que en esta época coinciden en el tiempo y se puedan compatibilizar perfectamente, teniendo en cuenta que suponen dos potenciales fantásticos de desarrollo rural porque están generando nuevos recursos de empleo y que hoy en día la sociedad los demanda cada vez más”.
La regulación de los aprovechamientos micológicos es una larga demanda de muchos municipios de la región, que precisan del marco normativo regional para aprovar ordenanzas municipales que limiten o acoten la recogida de setas y hongos, ya que en algunos casos esta afición supone un esquilmado de la riqueza de los bosques sin ninguna contraprestación.