Raquel González, delegada de Médicos Sin Fronteras en Castilla-La Mancha, presentó el balance de actividades de la organización durante 2007
Última actualización 03/10/2008@20:19:51 GMT+1
“Hoy quiero hablaos de algunas enfermedades olvidadas, pero que se llevan muchas vidas como el chagas, el kala azar y la malaria” comenzaba Raquel González, delegada de Médicos Sin Fronteras, MSF, en Castilla-La Mancha. La organización se ocupa de crisis puntuales, pero también está trabajando para reforzar la lucha contra las enfermedades olvidadas, para mejorar la calidad de la atención a sus pacientes y que lleguen a más personas, según informa la Memoria Nacional 2007, que presentaron en Guadalajara.
En total, MSF España trabajó en 62 proyectos y emergencias en 26 países. Tiene más de 400.000 socios y colaboradores en España, 8.300 en la región y 1.282 en Guadalajara. González hizo especial hincapié en la enfermedad de chagas, un problema parasitario que trasmite un chinche que vive en paredes de adobe y techos de paja, es decir, en los hogares de los más pobres.
Por eso, lo padecen 13 millones de personas que sufren pobreza extrema en América Latina. El tratamiento habitual tiene muchos efectos secundarios en personas adultas. Por eso, ellos probaron un tratamiento experimental en Cochabamba, Bolivia, con jóvenes hasta 18 años. Funcionó bien y lo ampliaron a adultos hasta 45 años. “Los resultados han sido muy buenos y hemos demostrado que se puede generalizar el tratamiento, donde el chagas es endémico” incidía la delegada de MSF. Otra de las enfermedades en las que han encontrado una solución mejor a la existente es el kala azar, que se da, sobre todo, en la India y, en concreto, en una zona específica de este país.
El proyecto de kala azar comenzó en julio de 2007 en el Estado de Bihar (norte). El tratamiento ofrecido gratis por el sistema sanitario indio –estibogluconato de sodio (SSG)–, que dura unos 40 días, genera muchas resistencias y efectos secundarios. MSF comenzó a administrar un fármaco un poco más caro, pero mucho más efectivo: AmBisome®, producido por Gilead, cuyo tratamiento sólo dura 10 días, lo que lo abarata, y con tasas de curación del 99%.
La ONG ha tratado gratis con éxito a 1.600 pacientes. Por último, González explicó el tratamiento a niños afectados por SIDA en Zimbabue, donde están probando con varios antirretrovirales de momento.
Además, intervino la médico sobre el terreno Begoña Gregori que explicó su trabajo en la última emergencia alimentaria en Etiopía, donde en 3 meses han tratado a unos 4.000 infantes que sufrían malnutrición severa, aguda y grave. Según la gravedad, siguen un curso médico u otro. MSF proporciona el alimento “plumpynut” a los más graves, porque sus estómagos no toleran otra cosa.
A los bebés, se les da una leche especial. Además, hay que tratarles de enfermedades variadas porque la malnutrición provoca problemas en casi todos los órganos del cuerpo.