Última actualización 10/04/2008@19:24:50 GMT+1
Según los datos que manejan las propias compañías aseguradoras, cerca del 80 por ciento de los intentos de fraude que se registran en nuestro país contra estas empresas se producen en el sector del automóvil. Una de las posibles causas para que los intentos sean muy elevados en éste área del negocio es que gran parte de los conductores está convencido de que paga tarifas muy superiores a los servicios que recibe. Eso, a pesar de que las compañías aseguradoras se enorgullecen al decir que más del 90 por ciento de sus clientes está contento con su seguro de automóvil.
Por ese motivo, muchos conductores deciden inflar los partes cuando tienen algún accidente. Según los datos publicados por Investigación Cooperativa de Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones (ICEA), sólo en el año 2006 se detectaron en todo el país casi 42.000 expedientes sospechosos de intento de fraude. Afortunadamente para las compañías, finalmente el 70 por ciento de esas peticiones no fue abonado al ser consideradas ilegítimas, con lo que las aseguradoras se ahorraron una cantidad importantísima, que superó los 100 millones de euros.
Si se analizan los intentos de fraude en las diferentes comunidades autónomas, los datos apuntan a Cataluña como la región más propensa a este tipo de situaciones. Después de los catalanes, se sitúan en este dudoso ranking los andaluces, madrileños, valencianos, gallegos y asturianos. En cuanto al tipo, los fraudes más detectados son la ocultación de daños o lesiones preexistentes, las reclamaciones desproporcionadas o los siniestros simulados. Entre los casos más curiosos, sobresalen los llamados fraudes en la suscripción, es decir, tratar de cobrar una indemnización de un siniestro habiendo contratado el seguro después de haberse accidentado.