Cuando los trenes mueren, permanecen abiertos los caminos”. La frase pertenece a uno de esos amantes de la naturaleza que disfrutan recorriéndola, mochila a la espalda, a través de sus sendas.
El territorio español está cruzado por 1.600 kilómetros de infraestructuras ferroviarias en desuso que han sido convertidas en una oferta de ocio verde, mediante su transformación en rutas cicloturistas y senderistas. En la provincia de Guadalajara existe una única Vía Verde, aunque pertenece a la categoría de no acondicionada, que parte desde Yebra, dirección a la madrileña localidad de Ambite, por la antigua vía ferroviaria. Con una longitud total de 21 kilómetros , divididos en dos tramos, el que discurre entre Yebra y Mondéjar –con 13 kilómetros de recorrido– y otro que va desde la localidad mondejana hasta Ambite –con 8 kilómetros–, esta vía une los ríos Tajo y Tajuña, enlazando con la Vía Ver Tajuña I, por el valle que abre el segundo de los caudales.
Parte esta Vía Verde de Yebra, municipio en el que el caminante puede hacer un alto antes de sumergirse en el camino para contemplar su Plaza Mayor, de estilo tradicional alcarreño, su Iglesia Parroquial levantada en honor a San Andrés en el SXVI o algunos de los restos de arquitectura típica, en la que se deja notar la influencia manchega, sobre todo en las grandes proporciones de los corrales y las puertas que se conservan.
Continuamos nuestros pasos hacia la localidad del Pozo de Almoguera, en la que llama la atención su Iglesia Parroquial, de construcción reciente, dedicada a San Martín, en la que la torre exenta ha sido completamente reconstruida. En nuestra visita al Pozo de Almoguera nos encontraremos con la ermita de la Virgen de los Remedios y con un coqueto puente por el que cruzaremos para tomar la Vía Verde del antiguo ferrocarril –el conocido como “tren de Arganda”–. Un bellísimo entorno, salpicado de las construcciones tradicionales de los pastores de la zona, unas cabañas de piedra y argamasa, que les servían de refugio.
El primer tramo de la ruta nos lleva por un camino de tierra sin acondicionar, que luego cambiaremos en Mondéjar por otro de balasto –grava o piedra machacada con la que se cubre la explanación de la vía férrea–. Llegados al municipio mondejano, nos sorprende el desarrollo experimentado por esta localidad famosa por sus vinos. En ella se conserva además su antiguo esplendor como cuna del Renacimiento. La Plaza Mayor, de un clásico sabor castellano, con tres de sus lados soportalados, nos sirve de punto de partida. El lado izquierdo de la plaza queda flanqueado por la mole de la Iglesia de Santa María Magdalena.
A la salida del pueblo, sale al paso la silueta recortada del convento de San Antonio, prácticamente en ruinas y la ermita de San Sebastián, cuyo interés reside en las figuras que pueblan su cripta, en la que se representan los pasos de la Pasión de Cristo.
Cruza la carretera de Mondéjar un puente por el que tomaremos la Vía Verde que va hasta el Pantano de Entrepeñas, prolongando la actual Vía del Tajuña. Sirve la vía del tren como camino por el que disfrutar de los bosques mediterráneos y de ribera de la vega aluvial. Una manera cómoda de tomar contacto con la naturaleza, bien sea andando o en bicicleta, ya que el hecho de que se aproveche los caminos abiertos para el ferrocarril, hacen que estos sean llanos, sin grandes desniveles, salvados por los puentes y viaductos. Se convierte así en una actividad al aire libre para todas los públicos.
Vías Verdes
Es el objetivo del Programa Vías Verdes, desarrollado desde 1993 por el anterior Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente. La existencia de este Programa, coordinado a escala nacional por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, proporciona a las diferentes iniciativas de Vías Verdes en España dos valores fundamentales. Por un lado, unas señas de identidad homogéneas, que permiten distinguirlas por su origen ferroviario, y definirlas como recurso novedoso y de calidad. Por otro, un importante proceso de implicación y participación de las instituciones y los colectivos ciudadanos a nivel local.
Las localidades por las que cruza la vía Tajuña II celebran desde hace algunos años el Día Internacional de las Vías Verdes, una cita que se repite cada mes de mayo, y en la que para conmemorarla se recorren los kilómetros con la pretensión de impulsar esta forma de turismo activo. Tanto Mondéjar como Yebra se han sumado ya a esta iniciativa. Además de disfrutar de la naturaleza por la que discurre, los amantes del aire libre podrán conocer nuevas rutas que cruzan con la vía en su paso por la provincia y que conducen a bellos parajes y pueblos de la comarca.
Cómo llegar
Para llegar hasta Yebra se toma la N-320 en Guadalajara hasta el desvío del kilómetro de la CM-2004 que cruza la localidad de Chiloeches, por la que continuamos hasta coger la M-237 , la M-225 y la M-236 que nos deja en la CM-2001 por la que seguiremos hasta Yebra.
Dónde dormir y comer
Mondéjar.
Amargura, 2.
Mondéjar.
Arco de la Villa, 1
Tel. 949 38 52 05.
Yebra.
Condesa de San Rafael, s/n.
Tel. 949 38 80 90.