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| Campillo de Ranas ha experimentado un importante crecimiento turístico y económico gracias a que se ha convertido en uno de los destinos favoritos de las parejas para contraer matrimonio, tanto en el caso de homosexuales como de heterosexuales (Foto: guadalajara dosmil) |
El documental “Campillo sí quiero” acaba de presentarse en Grecia y Noruega. Francisco Maroto, alcalde de esa localidad serrana, se casará en junio con su novio ante más de 125 invitados
Última actualización 24/03/2008@09:42:55 GMT+1
En la bella localidad serrana de Campillo de Ranas hay censadas actualmente poco más de 200 personas, pero su fama como el pueblo de España en el que más bodas gays se celebran cada año ha trascendido con creces las fronteras de nuestra provincia, gracias al documental “Campillo, sí quiero”, dirigido por Andrés Rubio que, tras haber cosechado gran éxito en Islandia, acaba de proyectarse en sendos festivales de cine de Noruega y Grecia.
Así lo explicó a este medio el alcalde Francisco Maroto, recién llegado de su periplo europeo que comenzó a primeros de marzo en Oslo (Noruega), donde la cinta se mostró en su versión original con subtítulos en inglés y noruego.
Ejemplo de tolerancia
Según Maroto, “aunque Noruega es un país tan avanzado” la actitud demostrada por el municipio guadalajareño en favor de la comunidad gay favoreciendo los enlaces entre homosexuales es vista allí con admiración, porque “ellos tienen una ley que establece más bien un contrato” pero “ahora la quieren cambiar y convertirlo en matrimonio tomando como ejemplo a España”.
De hecho, bromea el alcalde, “están incluso un poco molestos de que se les haya adelantado un poco por la derecha” en lo referente a esta materia.
En el extremo opuesto, a Maroto le ha sorprendido el retraso de Grecia en lo relativo a este tipo de derechos sociales; sobre todo por el “gran poder que tiene la iglesia ortodoxa”.
Pese a ello, la película de Campillo de Ranas fue proyectada tres veces en días diferentes, dentro de un festival de documentales en Tesalónica en el que cosechó las mejores críticas y el aplauso entusiasta del público. “Después del último pase no nos dejaban irnos”, explica Maroto, aún sorprendido de la buena acogida: “yo vengo contentísimo, el día de la ovación no cogía por la puerta de ancho”.
Continúa la “gira”
“España está dando un ejemplo de tolerancia, y sobre todo nuestra provincia”, opina el alcalde, que se siente “el embajador de La Alcarria en el mundo”; una sensación reforzada por el hecho de que en todas las ciudades a las que ha acudido a presentar el documental ha sido recibido por el cuerpo diplomático del país y tratado de la forma más exquisita.
Pero la “gira” internacional de “Campillo, sí quiero”, que comenzó en septiembre en Reikiavik (Islandia), todavía no ha terminado.
Entre el 15 y el 20 de abril se proyectará en Buenos Aires (Argentina), y después viajará a Turín (Italia), donde será mostrado dentro de un festival que tendrá lugar entre los días 23 y 27 de ese mismo mes.
La boda más esperada
Cuando, hace un par de años, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero aprobó los matrimonios gay, Francisco Maroto hizo una apuesta decidida por lo que consideraba una medida necesaria, intuyendo, además, que el asunto podría beneficiar al pueblo del que es regidor.
Después de presidir cientos de enlaces –muchos de ellos también entre heterosexuales, que buscan un lugar especial donde oficiar su matrimonio–, es el propio Maroto quien se prepara para dar el “sí quiero” a su novio “de toda la vida”.
La ceremonia tendrá lugar el 14 de junio y a ella están invitadas más de 125 personas, entre las que, además de familiares y amigos, habrá vecinos, prensa y autoridades de distintas instituciones. “Eso va a ser un boom”, comenta con buen humor Maroto, quien siempre que se le pregunta sobre los muy diversos tipos de bodas de las que ha sido testigo afirma contundente que “todas son iguales, aunque cada una sea diferente, igual que los modelos de familia”.