Falleció ayer en Guadalajara tras una larga enfermedad. El funeral se celebrará hoy, a las 13.00 horas, en la iglesia de San Nicolás
Última actualización 21/01/2008@00:00:00 GMT+1
“La luz es no mirarnos/ y estrecharnos en un abrazo que sabemos ciego,/ hacer eternidad lo que es un punto,/ aprisionar el tiempo/ que se irá, buscando nuevas luces./ Reposo dulce, tú./ Tú que te alejas”. Los versos de un poema suyo publicado en “Cántico Carnal” nos sirven para despedirnos de Fernando Borlán (Galleguillos de Campos, 1932- Guadalajara, 2008). Poeta, actor, director de teatro, irreverente, contestatario, innovador y, sobre todo, profesor, Borlán fue todo un personaje que nunca dejó a nadie indiferente.
Su luz se apagaba el domingo después de una larga enfermedad que ha ido consumiendo su vida durante los últimos años. A pesar de ello, ha tratado de continuar activo, siempre maquinando nuevas ideas y componiendo versos. En junio, recibía un emocionado y merecido homenaje con motivo de la publicación de un recopilatorio de sus obras escritas durante los últimos 30 años, editado por la Diputación de Guadalajara. Acudieron algunos de sus ilustres alumnos, como Benjamín Prado o José Carlos Moratilla, y otros menos conocidos, pero que guardaban un grato recuerdo del profesor de poetas y que llenaron el salón de actos del Conservatorio con recuerdos, risas y contenida emoción.
Ya en ese mes estaba terminando su última colección de poemas, muy distinta del resto de su obra, de una vitalidad terrible, voraz, fuerte. Lamentablemente, ha fallecido sin verlos publicados, una pena que habrá que tratar de corregir.
Su familia –hijos y nietos-, amigos y ex alumnos acudían ayer al tanatorio de Guadalajara a darle el penúltimo adiós. Hoy, a las 13.00 horas, será el funeral en la iglesia de San Nicolás, después se incinerará su cuerpo para llevar las cenizas a su querido Galleguillos. Allí, su espíritu permanecerá en su cueva, declamando poemas, echando unas risas y disfrutando de la vida, como siempre hizo. Hasta la próxima amigo, maestro, poeta, no te decimos adiós porque siempre nos quedará tu poesía.