GUADALAJARA
El nuevo alcalde de Guadalajara advierte en su toma de posesión que no permitirá que nadie “ponga palos en las ruedas de un proyecto respaldado mayoritariamente por la ciudad”
Última actualización 18/06/2007@00:00:00 GMT+1
 |
| Antonio Román recogió el sábado el bastón de mando del Ayuntamiento capitalino, que dirigirá durante los próximos cuatro años. (Foto: J.R. SORIANO) |
Sin sorpresas, dando tregua al reproche y con una aparente cordialidad en forma de buenas intenciones. De esta forma transcurrió el acto de toma de posesión del nuevo alcalde de Guadalajara, Antonio Román, que el sábado recogía el bastón de mando de la ciudad ante un abarrotado salón de plenos municipal. Los bancos delanteros fueron ocupados por las principales autoridades civiles, políticas y militares de la provincia, que no quisieron faltar a la cita que hacía efectivo el respaldo de los ciudadanos al proyecto con el que el Partido Popular concurría a los comicios del 27 de mayo.
En lugar preferente se situaron los asientos reservados para los ex alcaldes Javier Irízar y José Mª Bris, para la consejera de Trabajo en funciones, Magdalena Valerio, y para la presidenta del PP de Castilla-La Mancha, Mª Dolores de Cospedal, a la que su apretadísima agenda de constitución de ayuntamientos le hizo llegar cuando ya había transcurrido media hora de acto.
Treinta minutos durante los que se procedió a comprobar las credenciales, trámite que precedió la constitución de la Mesa de Edad, formada por el concejal más joven, el popular Alfonso Esteban, y por el de más edad, la socialista Marisol Herrero. A continuación, los 25 ediles que pasan a integrar la nueva Corporación municipal procedieron a jurar y prometer su cargo. Los 13 del PP optaron por la fórmula del juramento, mientras que los 11 del PSOE y el único concejal de IU se inclinaron por la de la promesa.
Después llegaron las votaciones requeridas para la proclamación de alcalde. Uno a uno los ediles fueron introduciendo sus papeletas en el jarrón de 1778 que cada cuatro años hace las veces de urna en Guadalajara. Nada para el asombro en el recuento: 13 votos para el candidato del PP, 11 para el del PSOE y una papeleta en blanco, la del único candidato de IU. Antonio Román era envestido alcalde de la ciudad. El público en pie y una cerrada ovación acompañaban al flamante regidor hasta el sillón de la Alcaldía.. Desde allí, escuchó con atención cada una de las intervenciones de los ‘portavoces’ de los tres grupos políticos con representación en el Ayuntamiento.
Abrió turno de palabra el concejal de Izquierda Unida, José Luis Maximiliano, que comenzó felicitando al nuevo alcalde y a su equipo, y prosiguió dirigiendo un mensaje de apoyo a los concejales del País Vasco que el sábado necesitaron escolta a la hora de ocupar los sillones de sus ayuntamientos. Maximiliano se comprometía después a ejercer una “oposición rigurosa, seria y firme”, aunque tendió su mano al nuevo equipo de Gobierno para “conseguir entre todos una Guadalajara mejor”.
El antecesor de Antonio Román en la Alcaldía capitalina, Jesús Alique, fue el siguiente en tomar la palabra. Tras las felicitaciones de rigor, el socialista hizo un repaso de las grandes actuaciones que durante los últimos cuatro años han colaborado en la transformación de la capital. “Una lista interminable de proyectos desarrollados” –decía Alique– entre los que destacaba las mejoras estéticas y funcionales a las que han sido sometidas numerosas barriadas de Guadalajara; la política de vivienda liderada por el PSOE y la implicación de los ciudadanos en la vida pública con la creación de nuevos servicios de participación.
Cerraba turno un rotundo Juan Antonio de las Heras, que en nombre del PP sellaba el compromiso de gobernar la ciudad “con transparencia, con honradez y con generosidad”. El popular recordaba el caro precio que a su grupo le ha supuesto recuperar la Alcaldía –“a este grupo se le ha negado el pan y la sal”, lamentaba– y agradecía su trabajo a los concejales que no estarán en la recién estrenada legislatura. “No les quepa ninguna duda de que gobernaremos para todos... Nos vamos a dejar la piel en mejorar la calidad de vida de nuestros convecinos”, remachaba con su potente chorro de voz Juan Antonio de las Heras.
“Un Gobierno para todos, no sólo para los votantes del PP”
A Antonio Román se le veía cómodo, relajado en su sillón. Todo bajo control y evitando que los nervios asomaran en su debut como alcalde capitalino. Arrancó su discurso felicitando a los 25 concejales que acababan de tomar posesión de sus actas, agradeciendo a los ciudadanos – “a todos”, remachó– su confianza, y saludando a su madre y a su mujer, presentes en la sala. A continuación, mensaje de apoyo a los concejales amenazados por los asesinos de ETA y repaso de los datos electorales del 27-M. “Guadalajara ha respaldado prácticamente con un 50 por ciento de los votos el proyecto del PP. Se trata de una de las victorias más abultadas de la historia de la democracia en esta capital”, se congratulaba el nuevo alcalde.
Tras las cifras, las personas. Recuerdo sin excepciones al esfuerzo de los 25 concejales que durante la anterior legislatura pasaron por el Ayuntamiento con el propósito de defender los intereses de Guadalajara. “A pesar de las discrepancias, hoy agradezco el esfuerzo del PSOE e IU por mejorar la ciudad. La mayor parte del tiempo fueron buscando el bien colectivo”, dijo.
Román dedicó la última parte de su discurso a sellar una vez más ante la ciudadanía su compromiso de trabajar por mejorar la ciudad y la calidad de vida de sus moradores. “Este es el momento para comprometerme a estar con los problemas de las personas y para darles solución...Desarrollaremos un programa ambicioso en obras, en infraestructuras y actuaciones, pero sobre todo en apoyo a los más débiles”. Proyecto, agregó el alcalde, ante el que no permitirá que nada ni nadie “ponga palos en las ruedas”. “Gobernaremos desde el diálogo, ese será el lema político de nuestro gobierno. Diálogo con los partidos de la oposición y también con los ciudadanos de Guadalajara”, concluyó.
Cospedal: “Guadalajara está de enhorabuena”
Cumpliendo promesa, Mª Dolores de Cospedal se desplazó el sábado hasta Guadalajara para asistir a la toma de posesión de Antonio Román como alcalde de la ciudad. Llegó tarde, pero suplió el retraso deshaciéndose en elogios hacia el protagonista de la jornada. “Hoy es un día muy importante para los ciudadanos de Guadalajara” decía De Cospedal “Es una suerte tener, como va a tener Guadalajara, un hombre que quiere a su ciudad, preocupado por los problemas de Guadalajara, un hombre cabal, honrado y responsable. Guadalajara está de enhorabuena”. La presidenta del PP de Castila-La Mancha celebraba también la victoria del Román amigo: “Además de compañero de partido, Antonio es mi gran amigo. Por ese motivo, me llena de satisfacción, de emoción y de mucha alegría el estar hoy aquí en su toma de posesión como alcalde”.
Acababa hacia las dos de la tarde la fugaz visita de De Cospedal a Guadalajara, que franqueaba las puertas del Ayuntamiento acompañada de Román. Él, junto a su equipo de concejales, abandonaba a continuación la Casa Consistorial que dirigirá durante los próximos cuatro años para celebrar la fecha.
Por la tarde, Román escribía las primeras líneas de su agenda como regidor municipal con una visita al asilo de Santa Teresa de Jornet –primera muestra de su línea de apoyo a los más débiles– y con su presencia en el partido que el Deportivo de Guadalajara disputó el sábado contra las Palmas.
El domingo, Román descansó. Hoy lunes comenzará a definir las responsabilidades que asumirá cada uno de los 12 concejales que conforman su equipo. Tampoco tardará mucho en solicitar al presidente regional, José Mª Barreda, un encuentro para departir sobre los problemas y necesidades de la ciudad.