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| En la imagen una estampa del robledal de Roble carrasqueño, o Querqus Faginea, que se desarrolla en la zona de Medranda donde se pensaba instalar la cantera. |
Considera “inviable” el proyecto por su afección a una zona de gran singularidad ecológica
Última actualización 26/03/2007@00:00:00 GMT+1
El proyecto de instalación de una cantera de yesos en Medranda ya tiene al menos un handicap legal. La Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural, a través de la Dirección General de Evaluación Ambiental, ha emitido con fecha de 23 de marzo la Declaración de Impacto Ambiental negativa del proyecto de esta explitación minera, por considerar las acciones del proyecto ambientalmente “inviables”.
La explotación pretendida se sitúa en los términos municipales de Medranda, Membrillera, Jadraque, Jirueque y Cendejas de la Torre, en la provincia de Guadalajara, y afectaría a una superficie de 53 hectáreas.
Según los fundamentos de inviabilidad ambiental del proyecto, la explotación se encuentra incluida casi en su totalidad en el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) del Valle del río Cañamares, cuya singularidad ecológica se centra en el asentamiento en la zona de comunidades gipsófilas, estepas yesosas y pastizales de pterófitos gipsícolas, todos ellos considerados Hábitat de Protección Especial según la Ley de Conservación de la Naturaleza de Castilla-La Mancha.
También considera que los impactos sobre estos hábitats de conservación prioritaria serían severos y no solo afectarían al yesar, sino también al quejigar de alto nivel evolutivo existente en el valle y a toda la fauna asociada a este.
Fragilidad del paisaje
De hecho, los escarpes y los taludes de la zona albergan fauna protegida incluida en el Catalogo Regional de Especies Amenazadas, como el avión zapador, avión roquero, cernícalo común y búho real. Con la apertura de la cantera, aún respetando los elementos geomorfológicos, se verían negativamente afectados obligando a su desplazamiento e impidiendo que se instalen en la zona otras especies protegidas.
Asimismo recoge la fragilidad paisajística de las tres zonas propuestas para la explotación, puesto que la visibilidad de las actuaciones sería máxima, ya que la cuenca visual excede al propio valle del Henares, abarcando numerosos cerros y varios núcleos urbanos, entre los que se encuentra Jadraque y su castillo.
Por otro lado, indica que la restauración de la explotación presenta una dificultad añadida dada la naturaleza yesosa del terreno.
La plataforma contra la mina de Medranda, creada hace un mes como rechazo a este proyecto celebra la noticia de este impacto ambiental negativo. “Esperamos que lospromotores desechen la idea”, señalaba Alberto Mayor, desde Ecologistas en Acción.