El ex-jugador del Reyal Voley, Daniel Giurgiu, ha optado por trabajar para el colectivo de ciudadanos rumanos de Guadalajara y alrededores.
Última actualización 29/12/2006@00:00:00 GMT+1
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| Daniel Giurgiu se muestra muy optimista con la asociación SOLIROM y todas las oportunidades que logren obtener para el colectivo rumano. |
Para ello, ha decidido crear la asociación SOLIROM, acrónimo de ‘Solidaritatea Romaneasca’ –‘Solidaridad Rumana’ en español– que busca fomentar la integración de los rumanos en España y a la vez, conservar la identidad cultural de su país de origen.
Des¸teapta×-te, române, din somnul cel de moarte, În care te-adâncira× barbarii de tirani! Así comienza el himno nacional rumano, que traducido al español significa “¡Despierta, rumano, del sueño de la muerte en el que te sumieron los bárbaros tiranos!”. Atrás quedan aquellos tiranos que oprimían a Rumanía y se comienzan a vislumbrar aires de nueva vida con la inminente entrada en la selectiva Unión Europea. Además, la importante diáspora de rumanos que han salido fueran de los límites de su patria, están llevando a cabo un proceso de integración que facilitará su ingreso comunitario.
En esta misma línea nació la asociación rumana SOLIROM, acrónimo de ‘Solidaritatea Romaneasca’ –que significa ‘Solidaridad Rumana’– en Guadalajara. Fue hace pocos meses, en junio de este mismo año, con la intención de aglutinar a todos los rumanos afincados en la capital y en los pueblos aledaños, para conservar su identidad lingüística-cultural e integrarse en la sociedad en la que viven.
El verdadero alma de esta iniciativa es Daniel Giurgiu, hasta ahora opuesto del equipo local de voleibol –el año pasado Reyal Voley y este año Reálitas Voley–, un excelente atleta que ha echado sus raíces en Guadalajara y que quiere participar de manera activa en la vida social arriacense, pero sin olvidar sus orígenes. “Yo ya soy alcarreño, además mi hija habla mejor español que el rumano y le encanta vivir aquí”, destaca Giurgiu.
Quien más animó a Daniel fue su compañero Javi Carlavilla, que es además uno de los máximos responsables de la asociación ‘Vasija’, creada para apoyar a los inmigrantes. Así que, bajo las directrices de Javi y de muchos rumanos que anhelaban lograr una voz que les representase ante las autoridades, Daniel se puso manos a la obra y logró captar la atención de Carmen Hernández, concejala de Servicios Sociales, quien ayudó de manera determinante a que SOLIROM fuese una realidad. Desde junio hasta la fecha, ha logrado que sean ya 40 socios los que integren la asociación y comenzar a poner en marcha algunos de los proyectos que se han marcado.
Iniciativa solidaria
La principal tarea que pretende SOLIROM, es la de prestar el mayor apoyo a la comunidad rumana alcarreña, sobre todo en el ámbito social. De esa manera, facilitan la integración de los rumanos en la sociedad española, como por ejemplo la manera de empadronarse, obtener los papeles de residencia, legislación fiscal, cómo hacer la declaración de la renta, convalidaciones de estudios, servir de traductores y agilizar la tramitación para obtener la legalización. “Nuestra intención es integrar a todos los rumanos en España, pero sin perder nuestras raíces, porque a muchos de nuestros hijos les cuesta hablar rumano por ejemplo”, apunta Giurgiu.
En cuanto a los logros que se ha marcado esta asociación, Daniel recuerda que “ya hemos logrado que nos cedan la iglesia de San Roque los domingos para celebrar nuestra misa ortodoxa, aunque nos han puesto la misma hora que a los rusohablantes, que, además de tener otro idioma, tienen un rito diferente”. Otro de los proyectos que pretenden llevar a cabo, es el de la creación de una guardería de habla rumana y de manera más reciente es la de organizar un espectáculo para conmemorar la entrada de Rumanía en la UE, “en el que quiero que estén presentes el alcalde Jesús Alique y el embajador de Rumanía”, apunta el ex-jugador del Reyal Voley.
También tienen en mente traer a la biblioteca pública una serie de libros en rumano “y libros de autores rumanos en español, para que la gente conozca nuestra cultura y nuestra literatura”, destaca Daniel.
Rumanos y política
El número de rumanos que habitan en Guadalajara y en los pueblos cercanos, es de unos 2.000, “aunque si contamos los que vive en Azuqueca y esos pueblos, la cifra es superior”, apunta Giurgiu.
Además, el Corredor del Henares madrileño aglutina a uno de los colectivos rumanos más numerosos, que tiene sólo en Alcalá de Henares un censo de 20.000 rumanos. Un ‘jugoso’ número que no se le escapa a los políticos españoles, pero tampoco a los políticos rumanos, que también han comenzado a mover ficha.
La relevancia de estos nuevos votantes ha provocado que el constructor Augusto Tecu, afincado en Burriana (Castellón), haya impulsado la creación de un partido político para operar en España, el Partido Independiente Rumano (PIR), que pese a su nombre, tiene una clara orientación de centro-derecha. No es casual que haya sido en esta zona del país donde ha surgido la idea, ya que más de 20.000 personas con pasaporte rumano están censadas en la ciudad de Castellón. Esta iniciativa ha contado, de inmediato, con fuertes apoyos de políticos rumanos, especialmente, de Gigi Becali, presidente del club de fútbol Steaua de Bucarest, y presidente del partido derechista Nueva Generación, que en las últimas elecciones en su país obtuvo el 7 por ciento de los sufragios, aunque las encuestas más recientes multiplican por tres esta expectativa para los próximos comicios.
Sin embargo, Giurgiu es muy claro en este tema: “desde mi punto de vista, esto es error, porque no fomenta la integración, tú puedes tener una ideología política seas rumano o no, cualquier partido del signo que sea puede contener una serie de puntos que más te favorezcan y a esos votarás”.
El trato al inmigrante
Dentro de todo este proceso de integración y cooperación, tanto la parte de población nacional, como los que llegan de fuera, deben comprender y entender que puede existir un acuerdo entre ambas partes para que se pueda llegar a una fusión, sin necesidad de eliminar una u otra identidad cultural.
Daniel afirma que “al principio sí que nos miran como a extraños que parece que viniesen del polo norte”, aunque reconoce que es por el desconocimiento. Sin embargo, la práctica que más critica Giurgiu es que “parece que a los empresarios que contratan a inmigrantes les debemos fidelidad, porque es cierto que nosotros queremos arreglar nuestros papeles cuanto antes, pero eso no quiere decir que les debas a quienes te los lograron una fidelidad para toda la vida, también tenemos derecho a buscar mejores trabajos, nos lo hemos currado como el que más”.
En cuanto a la situación de los rumanos en Guadalajara, Daniel señala que “estamos contentos, a pesar de no tener trabajo que estén relacionados con sus estudios. aunque antes de salir de Rumanía esto se sabe”. También apunta que “vivimos en todos los barrios, no nos concentramos en una zona que parezca ser un gueto, eso también fomenta la integración”.
Sobre la situación en su país, Giurgiu reconoce que “es cierto que en Rumanía hay mucha corrupción, pero eso está generalizado en todos los países, aunque sí que existe más entre los políticos”. Otro de los problemas que se están dando en Rumanía se deriva de la gran cantidad de personas de mediana edad que se desplazan a otros países y dejan con sus abuelos, generalmente, a sus hijos, “eso crea problemas psíquicos, falta del factor paterno y materno, cada vez hay más problemas con estos niños”, destaca Daniel.
Toda un ejemplo de cómo lograr una óptima convivencia sin necesidad de olvidar el lugar de donde vienes. Porque la inmigración puede y debe ser una oportunidad, como les pasó a los millares de españoles que tuvieron que salir de sus casas para ganarse la vida en Alemania, Suiza o Francia hace muy pocos años. Y esta asociación SOLIROM es uno de esos lazos que sirven para facilitar esta fusión, con una base en la cooperación y el entendimiento entre todos.
Platos típicos rumanos
Una de las mejores maneras de conocer las costumbres y cultura de un país, es probar y degustar sus platos típicos. De esa forma SOLIROM quiere acercarse a los guadalajareños y también conservar el ‘sabor’ de su tierra a los rumanos que viven aquí. Entre sus platos más conocidos está el Sarmale, una especie de rollitos de carne, o el Mititei, albóndigas cilíndricas. También hay una rica variedad de quesos entre los que destaca el Brinza, un queso blanco salado y blando de leche de oveja, ideal para untar.
Daniel Giurgiu
Tras haberse dado a conocer en Guadalajara con sus remates con el Reyal Voley, Daniel Giurgiu comienza a ‘jugar’ en favor de sus paisanos rumanos. Pero también reconoce que su familia está muy agusto en la capital y que se sienten alcarreños. Sin duda alguna, simboliza ese espíritu de integración que busca su asociación, mantener las raíces rumanas, pero colaborar de manera activa con todas las iniciativas municipales que puedan surgir en Guadalajara.
El apoyo de Carmen Hernández
La titular del Consistorio alcarreño del área de Asuntos Sociales, Carmen Hernández, ha sido una de las principales valedoras a la hora de fomentar la creación de SOLIROM. De hecho, en las últimas reuniones de las diferentes asociaciones de Guadalajara, han participado como representantes del colectivo rumano, proponiendo iniciativas y actividades para facilitar su integración en la capital.
La moratoria para los ‘nuevos europeos’
Tanto rumanos como búlgaros entrarán a formar parte de la Unión Europea a partir del 1 de enero de 2007. Ante esta situación, el Gobierno establecerá una moratoria de 2 años para el acceso al mercado de trabajo español a los ciudadanos de origen rumano y búlgaro.
La moratoria será revisada el próximo año y podría eliminarse esta restricción de común acuerdo con los agentes sociales, en el caso de que el flujo de trabajadores procedentes de Rumanía y Bulgaria sea “normal” y no se producen “alteraciones sustanciales” en el mercado de trabajo español.
En la actualidad, se calcula que en España hay un total de 200.000 trabajadores rumanos y unos 25.000 de origen búlgaro que a partir del 1 de enero serán ciudadanos de la Unión Europea y ya no necesitarán un permiso de residencia, al igual que ocurre con el resto de los estados miembros.
Los búlgaros y rumanos residentes en España que ya cuenten con un contrato de trabajo podrán mantener su situación, mientras que los que carezcan del mismo deberán solicitar un permiso durante el primer año de la moratoria. De los dos países que ingresan ahora en la UE, los rumanos representan la comunidad más importante y suelen ocupar puestos de trabajo, fundamentalmente en los sectores de la construcción, los servicios y la agricultura. Se trata de un grupo de población de gran movilidad, en función de las grandes obras de construcción o las temporadas de recolección en Andalucía, Cataluña o Valencia. Las autoridades rumanas consideran “satisfactoria” la medida por los términos de la moratoria ya que es “flexible y muy favorable” para ambos países, puesto que otros países comunitarios van a imponer moratorias más duraderas a los ciudadanos rumanos y búlgaros.
Daniel Giurgiu afirma en cuanto a este tema que “entiendo la posición de Gobierno español, aunque creo que la opción que han buscado es la más correcta porque es un término medio”.