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| Uno de los pasillos del Museo Arqueólogico Regional, donde se ubica parte de la exposición de ‘Recópolis, un paseo por la ciudad visigoda’. (Foto: LUIS MEDEL) |
Una exposición sobre el Parque Arqueológico de Zorita de los Canes visitará en marzo el Museo Provincial, tras su estancia ahora en Alcalá de Henares
Última actualización 29/12/2006@00:00:00 GMT+1
La ciudad visigoda de Recópolis (Zorita de los Canes, Guadalajara) vuelve a recuperar su esplendor y prueba de ello, es que en apenas un año desde su inauguración como Parque Arqueológico ha recibido más de 15.000 visitantes. Pero el interés por esta ciudad, que fue fundada en el año 578 por el rey Leovigildo, se ha extendido más allá de los muros de su palacio, como muestra la exposición ‘Recópolis. Un paseo por la ciudad visigoda’, que fue inaugurada este miércoles en Alcalá de Henares y llegará a marzo al Museo Provincial de Guadalajara.
La exposición, que se encuentra en el Museo Arqueológico Regional de la ciudad complutense, podrá visitarse en el Palacio del Infantado, donde permanecerá abierta hasta el 30 de junio de 2007. Su interés no sólo radica en que acerca al visitante más de 200 piezas de la que fue una de las ciudades más importantes del occidente europeo en el alto medievo, sino que le traslada a aquella época para que conozca cómo fue la forma de vida de quienes habitaron esta zona de la provincia.
Después de un trabajo de más de dos años y la colaboración entre la Consejería de Cultura de Castilla-La Mancha y la Consejería de Cultura y Deportes de la Comunidad de Madrid, el comisario de la exposición, Lauro Olmo, no pudo ocultar su satisfacción por ver el trabajo concluido.
Al acto, además de la consejera de Cultura en la región, Blanca Calvo, y su homólogo en la Comunidad de Madrid, Santiago Fisas, acudieron numerosos amigos, como el presidente del Consejo Social de la Universidad de Alcalá, Joaquín Leguina; el secretario general de UGT, Cándido Méndez; o el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda.
Piezas protegidas
La exposición, que se divide en trece secciones, hace un recorrido en el que se puede ver desde cómo los cronistas de la época recogieron la información sobre esta ciudad visigoda, hasta imágenes de cómo fue su descubrimiento en 1893 por parte del historiador Juan Catalina García. El conjunto palatino o la zona comercial muestran el esplendor que llegó a tener este enclave, y en la exposición también se hace un alto por la época andalusí y cristiana que atravesó la ciudad.
“El préstamo de los materiales ha sido realmente complicado de gestionar”, explicó Enrique Baquedano, director del Museo Arqueológico Regional, y señaló que “hay préstamos del Museo Arqueológico Nacional que jamás habían salido de esta centenaria institución, como el cancel o el tesorillo”. El Instituto Arqueológico Alemán, que en 1965 realizó trabajos de investigación en la zona, la Real Academia de la Historia o el Museo de Guadalajara, son otras de las instituciones que también han prestado materiales.
Desde los años setenta
El comisario de la exposición, Lauro Olmo, que además es catedrático de historia medieval de la Universidad de Alcalá, recordó que su primer acercamiento a Recópolis fue en 1978, cuando llegó como estudiante de arqueología. Olmo, que se integró en el equipo de Manuel Fernández Miranda –director general de Bellas Artes y padre de la Ley de Patrimonio Histórico Español de 1985–, pasó a ser el director de las excavaciones de este yacimiento, y reconoce que “uno de los grandes tesoros de la provincia de Guadalajara es el patrimonio arqueológico, no sólo desde el punto de vista del fomento del conocimiento histórico, sino también como un elemento de desarrollo social, cultural y económico para nuestra provincia que no podemos desaprovechar”.
En cuanto a la campaña de excavaciones que se ha llevado a cabo este verano en Recópolis, el director señaló que “ha sido estupenda y nos ha dado resultados importantes”. Si hasta el año pasado se habían centrado en investigar el ámbito comercial de la ciudad, este año lo dedicaron a excavar zonas de viviendas y “nos ha empezado a dar una seriación y una estructura a lo largo de la historia de cómo se hicieron las viviendas”, dijo.
A la hora de escoger alguna de las piezas, él reconoce que hay varias a las que le tiene especial cariño “porque a lo mejor las excavé yo, como es esa hojita de oro”, cuenta. Pero además del cancel, “que es excepcional” o el tesorillo de monedas “que es magnífico”, Olmo destaca también “los objetos de la vida cotidiana, porque yo creo que los arqueólogos lo que hacemos es reconstruir las sociedades sin excluir a nadie”.
En este sentido, Laura Gómez, directora del Parque, reconoció que “para un arqueólogo todas las piezas son maravillosas e importantes porque cualquier pieza nos sirve para organizar y entender el puzzle histórico y reconstruir la historia”. Ella, que también estuvo presente en la inauguración, destacó, sobre todo, que “esta exposición es para todo el mundo, para que comprendan y entiendan la importancia de Recópolis, así como la vida de esa ciudad visigoda”.