Una de las víctimas recibió 18 puntos de sutura por las lesiones
Última actualización 07/04/2006@00:00:00 GMT+1
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La agresión se produjo en la calle Wenceslao Argumosa de la capital. (Foto: NANDO RUIZ) |
La Policía ha detenido a cuatro jóvenes de entre 16 y 19 años que están acusados de cometer un robo con violencia a otros tantos jóvenes en la capital a los que golpearon con un bate y agredieron con una navaja, produciéndoles lesiones en la cabeza y también en el brazo.
Los cuatro jóvenes detenidos por la Policía Nacional, algunos de ellos menores de edad, son vecinos de la capital. Según ha podido saber esta redacción de fuentes cercanas a las víctimas, son de origen sudamericano, aunque no se les ha identificado como miembros de ninguna banda juvenil. Todos ellos están acusados de un delito de robo con violencia e intimidación con resultado de lesiones a otros cuatro jóvenes, también vecinos de la ciudad.
Los hechos ocurrieron alrededor de las dos y media de la madrugada del sábado al domingo del pasado fin de semana en la esquina de las calles Wenceslao Argumosa y Dr. Fleming de la capital. Según ha informado la Subdelegación del Gobierno, los agresores se encontraron con las víctimas en ese punto y les exigieron que les entregaran el tabaco y el dinero que llevaban encima, algo a lo que éstos se negaron. La respuesta de los agresores ante la negativa fue contundente, ya que empezaron a golpearles con porras de madera que causaron lesiones en la cabeza a tres de ellos. A uno le rompieron incluso el tabique nasal y también le causaron varias lesiones en el hombro derecho.
Pero los agresores no se quedaron ahí. Uno de ellos sacó una navaja con la que agredió a en el brazo a otro de los jóvenes. Todos tuvieron que ser trasladados hasta el Hospital General Universitario, donde fueron atendidos de las distintas heridas. El más grave de los cuatro jóvenes agredidos fue el que recibió el navajazo, al que le tuvieron que dar seis puntos de sutura interiores y doce exteriores.
Detención
La Policía tuvo conocimiento de la paliza apenas unos minutos después de que ocurriera. Una llamada anónima avisó al 091 advirtiendo que un grupo de jóvenes estaba agrediendo a otro en ese punto de la ciudad. Inmediatamente se acercaron hasta ese lugar varios agentes, que se encontraron con las víctimas, que todavía no se habían marchado. Allí mismo informaron a los policías de que acababan de ser víctimas de una brutal agresión por otros tantos jóvenes que acababan de huir.
Tras conocer los hechos, la Policía organizó inmediatamente un dispositivo para tratar de localizar y detener a los agresores. Las gestiones policiales han dado rápidamente sus frutos y los culpables han sido ya detenidos e identificados por las víctimas. Tras prestar declaración, los jóvenes pasaron a disposición judicial y, según esas mismas fuentes consultadas por este periódico, el juez decretaba el martes a las cinco de la tarde prisión preventiva para uno de los cuatro detenidos.