Explicó su actuación en el incendio de los Pinares del Ducado en clave política y señaló que las responsabilidades sobre los medios corresponde a los técnicos
Última actualización 03/11/2006@00:00:00 GMT+1
El delegado de Medio Ambiente de Guadalajara, Sergio david González, declaraba en la mañana del martes en el Juzgado de Sigüenza, en la causa abierta sobre el incendio de julio de 2005, en el que perecieron 11 trabajadores de los retenes de extinción y se quemaron 13.000 hectáreas.
Los familiares de las víctimas de este incendio esperan la llegada del delegado con pancartas de protesta y le han increpado a la entrada, exigiéndole responsabilidades sobre lo ocurrido con frases como ¿dónde estabas cuando murieron nuestros hijos?, ¿qué hiciste?. Sergio Daviz Gonzalez no ha realizado ningún comentario y acompañado por el delegado de la Junta, Angel Padrino y el alcalde de Sigüenza, Francisco Domingo, ha entrado en la sala a prestar declaración. Los familiares se han quedado fuera pero si ha entrado su abogado, así como otros que están personados en la causa penal.
Según explicaba después José Manuel Manteca, tío de uno de los fallecidos, el interrogatorío de la representación legal de las familias consta de 120 preguntas sobre las más de 3.000 llamadas realizadas al 112, y para el delegado se han selecionado sobre todo las que tienen relación con la provisión de medios y modo de actuación, que demuestran que en todo momento hubo descordinación.
No imputado
La declaración del delegado de Medio Ambiente se ha prolongado durante más de cinco horas. Tras esta , la juez que instruye la causa por el incendio de la Riba de Saelices sucedido en julio de 2005, Concepción Azuara, decidió no imputar al delegado de Medio Ambiente en Guadalajara, Sergio David González En declaraciones a Europa Press, el propio delegado explicó hoy que como miembro de la Junta de Comunidades una vez que la juez decidió citarme hemos dado información pertinente porque no tenemos nada que ocultar.
En este sentido, resaltó que de ninguna decisión política y técnica dependió que hubiera un accidente imprevisible y fortuito y aseguró que los técnicos como se ha demostrado actuaron en todo momento de forma correcta, tomaron las decisiones adecuadas, que permitieron apagar un incendio de los más virulentos que ha habido en España en un tiempo récord, en tan solo 56 horas.
Por último, afirmó que los fallecimientos son consecuencia de un accidente imprevisible que ha ocurrido también en Huelva, en Valencia en el año 1994, en la Gomera, en Portugal y en California, calificado por los expertos como explosión del monte.